La Mano del Moto
Paz, Lara y la mediación panameña
La relación tóxica entre Presidencia y Vicepresidencia llega al momento definitivo
Contaba Rafa Sagárnaga en este artículo de opinión que las pulsiones golpistas de los vicepresidentes vienen de lejos. Algunos lo lograron con solvencia, otros fueron más expeditivos, otros asumieron el rol de la traición. Algunos de estos episodios han tenido tinte telenovelesco: Tuto abofeteado en Palacio Quemado por la familia de Bánzer; Siles Zuazo leyendo un discurso inconexo boicoteado por Jaime Paz…
En Bolivia ha habido historias políticas entrelazadas con las pasiones y las desgracias desde siempre; el cumpa Palenque; Gabriela Zapata, el trágico destino de la primera esposa de Víctor Paz Estenssoro, Busch, Melgarejo, el otro hijo de Hernando Siles…
El matrimonio de Edmand Lara y Rodrigo Paz desde el primer día parecía una farsa, quizá algo forzada, una actuación quizá demasiado mala como para tomarla en serio. Un desastre, al fin y al cabo. Pero sucedió.
La historia es conocida, pero se olvida: Paz lanzó su candidatura sin vicepresidente. Firmó un acuerdo con Lara, que lo habían promovido desde El Búnker de Virginio Lema y se había convertido en estrella de TikTok denunciando la corrupción en la Policía. Pero Paz tuvo que aclarar que no era su fórmula. Presentó para la vicepresidencia al minero millonario Sebastián Careaga dos semanas antes de formalizar listas, pero una semana antes se fue con Samuel y Paz, entonces sí, presentó a Lara.
Se hicieron cumpas, viajaron, tomaron, charlaron. Discutieron. Se hicieron promesas. Bibi Urquidi estuvo un viernes en su casa sentada en silla de madera y mesa con mantel de polietileno. Se hicieron fotos. Publicaron en TikTok.
“Capitalismo para todos”, decía uno. “Métale compadre” decía el otro. 2.000 de Renta Dignidad, salario universal, créditos al 3%. Todo desgranado por lives de TikTok. Con Evo ya veremos. Con la subvención también.
Todos supimos en agosto que ganaban, también Lara, que quiso empezar a cobrar y profundizar los compromisos concretos: Defensa, Gobierno, Justicia y algo más. Mucho botín dijeron en el otro lado. Lara en plan kamikaze es efectivo. Paz dijo: hablaremos luego. Ganemos.
Entre la victoria y la posesión pasaron tres semanas y 258.753 TikToks. El abrazo se fotografió sincero. Se susurraron al oído intercambiando bandas. Lo logramos, se decían. "Gracias a vos. No, a vos. No, a vos de verdad", se decían.
Al final le dieron Justicia a Lara y a los tres días tuvo que decir vía TikTok -. como no - que se lo querían quitar. Y efectivamente se lo quitaron. Quizá Vidovic hubiera sido el ministro de Justicia más efímero de la historia hasta que nombraron en la Gaceta a su sucesor, que no tomó posesión porque su prontuario era demasiado denso incluso para volver al viceministerio de Régimen Interior que había asumido una semana antes. Pasar página.
“Nos han utilizado” dijo sin margen a la imaginación en la puerta de la Vicepresdidencia en una proclama a pocos días de tomar posesión, y luego se declaró opositor dentro del Gobierno.
Paz optó por política de hechos consumados. Encapsular y esperar. Constitución no molestes. Lara no ha logrado – de momento – hacer una propuesta para articular a las viejas organizaciones afines al MAS cuyo poder sigue siendo central, como dejó de manifiesto las movilizaciones contra el DS 5503, y no tiene nada que hacer desde la Asamblea.
Por separado, advierten analistas, Paz y Lara conducen directamente al desastre en las subnacionales, un asunto que era prescindible, al menos para Paz, que lo convirtió en central con una alianza contra natura: UN, MIR y el departamental Primero la Gente, y que ahora tratará de convertir en marginal para no sufrir el desgaste. En cualquier caso, Paz seguirá siendo presidente y Lara tendrá – salvo cambio radical de la estrategia – nada nuevo que mostrar en la recalibración de fuerzas.
¿Qué puede hacer Edmand Lara financiado con la vicepresidencia, sin poder real en la Asamblea ni en ningún otro Ministerio, con una capacidad propositiva muy limitada y sin enganche real con los bases populares? “Puede ser un dolor de muelas, pero se volverá repetitivo y entonces será más fácil hacerlo saltar” dicen en el entorno de la presidencia.
Aun así, el jaque es poderoso, porque saltarse la CPE o ningunear a un disidente que critica permanentemente y con información disponible, acaba trazando paralelismos.
La mediación de Panamá
También es curioso que en el segundo viaje oficial del Presidente al exterior -amparado en un decreto que la mayoría de expertos consideran inconstitucional, que los políticos aceptan porque Edmand Lara no da garantías de cabalidad y que el Constitucional no se atreve a analizar porque esas son las cosas que siempre hace el Constitucional – hayan ido a coincidir justamente en Panamá, uno en la Cumbre de la CAF, el otro en una sesión ordinaria del Parlandino totalmente prescindible.
El primero en tender la mano a la reconciliación fue José Luis Lupo, el ministro de la Presidencia con una enorme estructura a su disposición, entre ellos, el viceministerio perrito guardián de la Vicepresidencia. Lupo, a principios de año, le pidió recapacitar y volver “porque este también es su gobierno”.
Luego fueron a Panamá.
Luego Lara publicó como no un TikTok tendiendo la mano y llamando al diálogo.
Pronto, nuevo capítulo de la saga más telenovelesca que otra cosa.








