El tapado es el Rector
Con un perfil similar al de Carlos Cabrera, chaqueño y con cierta estructura, Eduardo Cortez ya ha coqueteado en otras ocasiones con la posibilidad de ser candidato
Los bloques políticos empiezan a cerrarse y la lluvia de nombres arrojados sobre la mesa para optar a diferentes cargos empieza a canalizarse hacia posiciones más naturales o más racionales, aunque la osadía política sigue siendo una de las características dominantes del ecosistema.
Así, el “gran bloque”, a falta de concretar algunos detalles, suma al alcalde de Tarija Johnny Torres y su MNR; al exgobernador Adrián Oliva y su narrativa reivindicativa; a Unidad Nacional y el poder financiero de Samuel Doria Medina y al presidente Rodrigo Paz, que es exalcalde y sobre todo, es presidente.
De ese gran bloque, por las desavenencias mil veces relatadas en este espacio se han caído Camino Democrático al Cambio y el UNIR de Óscar Montes, irreconciliables unos con Oliva y otros con Paz Pereira. CDC ha manifestado que le interesa la Gobernación y UNIR – sin Montes – la alcaldía, por lo que naturalmente acabarán unidos frente al “gran bloque”, aunque se barajen otras opciones.
El bloque “popular”
Mientras, en el arco político sigue huérfano el “bloque popular”, el que votaba masivamente al MAS – en las nacionales de 2009 y 2014 sumó 51% - y que en las últimas departamentales llegó a sumar casi 45% en segunda vuelta, es decir, un porcentaje muy considerable y que podría sumar más, pues el propio Montes siempre tuvo un arrastre considerable en los barrios populares.
Por otro lado, no está fácil la concordancia de siglas y bloques, peor tras la purga y las limitaciones: ISA, Morena, MAS, PDC, MTS o NGP son algunas de las disponibles que pueden llegar a ese arco.
Los votos del sector popular – voto rural, voto frontera y voto fuera de la Circunvalación de Tarija – lo capitalizó el PDC de Rodrigo Paz y Edmand Lara. El primero ya ha hecho apuesta y el segundo también: ir solos. Pueden pactar con el PDC (que obviamente no es de Rodrigo y que no los ha tratado bien, como a Lara), y se habla también de Nueva Generación Patriótica, que es de Uriona y tiene una propuesta muy similar a la de Nuevas Ideas con Libertad de Lara, que también son las de Dunn – aunque no es su partido – y cuya existencia – cruzada con el sesgo racial habitual – hizo parece que NGP era otra cosa.
En este caso, lo que no tienen es candidato. Wilfredo Vicente, que es mano derecha de Lara en Tarija y solvente en los planteamientos parece disfrutar más desde la construcción del partido que de la primera línea, y la elección de candidatos no será un tema menor.
Por otro lado y de momento el Movimiento Tercer Sistema que auspició a Andrónico Rodríguez en las nacionales dice haber presentado a Ervin Mancilla como candidato a alcalde y a Daniel Centeno como candidato a Gobernador, aunque lo cierto es que hasta que Félix Patzi no lo bendiga, todo puede cambiar.
El bloque de Alianza Popular que acompañó esa propuesta: Sara Armella y Gladys Alarcón en la zona alta, donde ganaron; un Luis Alfaro siempre dispuesto a defender valores y militantes de segunda línea y experiencia como Dalio Ibáñez, Cristian Araoz o Cándida Colque, todavía buscan opciones y narrativas para reunir a todos los pedazos del postevismo en una propuesta creíble que puede auspiciar el MTS, Morena o alguna sigla regional como ISA o el propio UNIR, aunque obligaría a Montes a explicarse demasiado.
El evismo presenta candidatos como Evo es Pueblo, cuya batuta lleva un “histórico” como Marcelo Poma y se suman José Yucra y Eider Quiroga, pero tropiezan con el mismo problema que ya les dejó fuera de la elección nacional: no tienen sigla.
El arcismo literalmente ya no existe. Julia Ramos expulsó a Luis Arce pocos días antes de que dejara la presidencia y apenas la exministra María Nela lo acompañó a la FELCC, pero la sigla del MAS sigue vigente y puede ser vehículo para cualquiera… si es capaz de explicarlo y lidiar con el estigma, claro. Álvaro Ruíz, último candidato y ministro de Medio Ambiente hasta el último día con Arce sería quizá el único capaz de asumir ese desafío.
¿Y el rector?
En medio de la incertidumbre de siglas y nombres se ha recuperado el de Eduardo Cortez, Lalo, chaqueño, Rector de la Juan Misael Saracho tras una larga carrera en diferentes órganos educativos incluyendo la CEUB y el viceministerio de Educación Superior con Roberto Aguilar y que siempre ha tenido a bien indicar que era “invitado”.
Las similitudes con aquel Carlos Cabrera que puso contra las cuerdas a Mario Cossío en 2010 son evidentes: parte de la aristocracia tarijeña pero desmarcado de sus inmovilismos; concepción más o menos progresista; formado, con experiencia de gestión y conectado con diferentes poderes y territorios.
En diferentes oportunidades Cortez ha dejado la puerta de una candidatura abierta y culminando la gestión en la UAJMS, a la que siempre podría volver, arcistas, evistas, androniquistas, montistas, rosistas y hasta valmoredonosistas podrían ver en Cortez una oportunidad para enfrentar a Oliva y Cossío.
La resolución, en menos de una semana.





