Salvando al soldado Lara
Atrapado tras las "líneas amigas" y sin plan de extracción, el vicepresidente trata de sobrevivir
Edmand Lara, excapitán de la Policía Boliviana, se alistó en una de las misiones más trepidantes de la historia reciente: acabar con la corrupción en Bolivia. Para ello era preciso derrocar al gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), depurar el sistema de Justicia y hacerlo todo perfectamente retransmitido en TikTok.
Lara, por sus condiciones, recibió un cursillo rápido de liberalismo económico titulado “capitalismo para todos” que regalaba cuatro documentales sobre “Bukele, el hombre, el presidente” y permitía además reivindicar “al pueblo”, y posteriormente fue lanzado a la misión. Se alió con Rodrigo Paz Pereira y en un arriesgado movimiento cargado de magia y casualidad logró el primero y más difícil de los objetivos.
Posesionado en el cargo de Vicepresidente, el soldado Lara quiso completar cuanto antes la siguiente misión con la ayuda de uno de sus hermanos de batalla, Freddy Vidovic, pero rápidamente se quedó atrapado tras las líneas amigas que de repente se volvieron enemigas y zas, cayó Vidovic.
Lara se había propuesto completar su misión en el menor tiempo posible. Ataviado con su esposa diputada y su celular disparaba a quemarropa y sin piedad contra otros compañeros de gabinete, aunque eso le estreche el círculo cada vez más.
En esta versión nadie ha preparado todavía una misión secreta para la extracción del soldado Lara ni está muy claro que realmente sea imprescindible salvarlo, pues muchos otros también intentaron el modo justiciero y acabaron en el ostracismo popular.
De momento Lara se ha atrincherado en la Vicepresidencia. Ente con presupuesto propio y un puñado de funcionarios que, al parecer, le pueden servir para ejercer de oposición ante el descalabro del MAS y la voluntad de las dos siguientes bancadas, Libre de Tuto Quiroga y Unidad de Doria Medina, de apoyar sin fisuras al menos lo que tiene que ver con la economía.
Lara es un infiltrado visible, lo que parece una contradicción, pero es a la vez una posibilidad inexplorada para fiscalizar desde dentro los pasos de un gobierno que, a su juicio, y al de muchos, no se parece tanto a lo que se prometió en campaña. Lo nunca visto.
En el cerco a Lara, como es blancón, se acumulan más los que lo desprecian por extracto social o por contraste cultural. Hay algo de celos: Lara llegó a la Vicepresidencia al primer saque mientras otros lo han intentado sin éxito 20 años.
Los que no lo escuchan suelen argüir que es “masista” y “zurdito”, aunque en sus discursos aparezcan muchos más componentes totalitarios de los discursos de la extrema derecha. Sus grandes “afrentas” hasta hoy son haber dicho que Paz Pereira no le llamaba cuando no le llamaba; que había grupos poderosos – y dio el nombre de Martín Camacho para no callarse nada – que presionaban para quitarle el ministerio de Justicia, como efectivamente ha sucedido; y que ha señalado que Samuel Doria Medina intenta ser el hombre detrás del trono que mueve los hilos, algo que Doria Medina ha desmentido aunque buena parte de los ministros y viceministros tengan vínculos muy cercanos con él – aunque otros simplemente apostaron a “caballo ganador” para seguir en política y perdieron, aunque se reconvirtieron.
En el gabinete le han armado un Viceministerio que se llama de Coordinación Legislativa pero bien podría llamarse: del perro guardián de Lara, y en la Asamblea analizan fórmulas para sacrificar al Vicepresidente, aunque no hay muchas. El hecho de que Paz no pueda viajar al exterior, con lo que le gusta, para no cederle el bastón de mando (y la Gaceta), lo convierte en un preso.
Este Salvando al soldado Lara no tenía guion de extracción sino más bien de expulsión. Es posible que Lara no sea el último hermano vivo, pero sí el sujeto en el que muchos depositaron su confianza y que ha sido tratado con desprecio “por los que gobernaron siempre”, y que eso acabe por encender otras pasiones.
Desde el viernes se ha activado una suerte de plan de rescate que pasa por justificar sus descarnadas declaraciones y acusaciones como consecuencia de una presión emocional derivada de la enfermedad de su esposa, y por hacer algunas concesiones en sus líneas de interés, que viene a ser la Policía.
Como sea, la película está bien caliente, e incluye muchos vivos.








