Tres teorías que explican el rol de Lara en el gabinete
El binomio recién posesionado trata de sobrevivir a la presión de unos y otros
El vicepresidente Edmand Lara fue el verdadero outsider de la campaña en este 2025. Era un policía random que servía en Santa Cruz y que llegó a Capitán seguramente haciendo lo que hacen los policías. En algún momento vio la luz y dijo basta. Su imagen amordazado por un superior intentando evitar que no denunciara corrupción se hizo viral. Aun así fue expulsado del cuerpo y condenado a penurias.
Lara se aferró al TikTok y cierto, en el Búnker de Virginio Lema le dieron más bola que en ningún sitio. Lara decía que quería ser presidente pero no encontró fórmula hasta que Rodrigo Paz se quedó sin “vice platudo” y le abrió la puerta.
El resto de la historia es más o menos pública y cada cual la interpreta como quiere, por lo que la retomaremos exactamente aquel viernes loco recién ganada la elección en la que el ex policía “le tira un live” sufriendo por la escasa atención que Rodrigo Paz le había dado desde aquel día. Antes algunos le habían oído ofreciéndose como garantía anticorrupción de la alianza – “si no cumple lo bajo” – y unas semanas después algunos lo escucharon por primera vez un día antes de tomar posesión en un foro agroeconómico cruceño dando línea “liberal libertaria” al “nuevo proceso”.
Complicidad o resignación
Lo cierto es que las imágenes en las que Paz y Lara comparten escenario se percibe una sintonía que parece auténtica, incluso una admiración verdadera. Paz reconoce de alguna manera que Lara le aseguró votos, Lara reconoce que Paz lo guio con éxito en las pantanosas aguas de la política.
Desde la victoria hasta la asunción los dos han dejado claros algunos conceptos: uno que todo lo dicho se debe acomodar a la realidad del momento. El otro que no va a dejar de usar el TikTok. A partir de ese momento, se abre el abanico de opciones en función de quien cree en la solidez de la relación y la honestidad en el ejercicio del cargo. Al menos hay tres teorías para explicar los rifirrafes que aquí resumimos.
1.- “Lara quiere la presidencia”.- La más extendida entre los círculos de poder – que no ganaron las elecciones – y muchos medios de comunicación es que el vicepresidente quiere asaltar la presidencia, sea al final de la legislatura, sea en cualquier momento poniendo a Rodrigo Paz en la vía de la renuncia.
La teoría se basa esencialmente en la literalidad: Lara ha amenazado en varias ocasiones con “retirarle el apoyo”, lo que incluso los que niegan la influencia electoral de Lara interpretan como un llamado a la insubordinación popular. No se contempla que simplemente Lara se vaya a su casa, sino que organizaría algún tipo de levantamiento, aunque en este momento no cuente con la estructura, ni algún mecanismo para “ganar” adeptos.
En esta línea teórica hay algunos más benevolentes que consideran que no es tanto que quiera la presidencia ya (sí en 2030) y que solo lucha porque le den un espacio de poder real y acorde a sus capacidades. Esencialmente no quieren que lo raleen ni quedar como “la quinta rueda del carro”, como él mismo ha rechazado. La respuesta violenta y descarnada es su primera opción, algo que es utilizado en redes para presentarlo como cierto “desequilibrado”.
2.- “Rodrigo lo necesita así”.- Una segunda teoría habla de una coordinación necesaria en el desencuentro. Es decir, con una línea marcada respecto a la salida de la crisis, que requiere apertura pero también presión hacia los empresarios dueños de las divisas. Rodrigo Paz hace de “poli bueno” y Edmand Lara de “poli malo”. Se trata de agitar a las bases no contra Rodrigo sino contra quienes no le hacen caso o quieren negociar beneficios. Se trata de presentar a Rodrigo como el negociador razonable sostenido por un Lara medio psicópata que puede hacer caer al gobierno, para que Rodrigo alcance sus objetivos de negociación.
El asunto es complejo: Paz Pereira tiene poco margen de negociación sobre los poderes fácticos que dicen que lo apoyan incondicionalmente, pero que apenas están trayendo sus dólares de vuelta al país en señal de buena voluntad. Si Rodrigo es la piedra angular para que los acuerdos “fluyan”, Lara se constituye en el contrapeso que puede evitarlo (aunque no sea tan cierto).
3.- “Lara quiere cumplir”.- La tercera teoría es sin embargo la que menos adeptos tiene. La posibilidad de que el accionar de Lara responda a la voluntad de querer cumplir sus promesas y que se sienta realmente molesto por la composición de un gabinete diferente a lo prometido a la gente, que prácticamente no se tiene en cuenta.
La piedra fundamental de su campaña fue la lucha contra la corrupción y el expolicía no se ha sentido cómodo con determinados nombramientos y también, según ha explicado, con las presiones ejercidas por grupos de poder para tratar de alcanzar tal o cual Ministerio, lo que de por sí es un mal augurio.
En esa tesitura, la Vicepresidencia tiene pocos resortes de poder para alcanzar sus objetivos, pero Edmand Lara tiene uno muy poderoso: su cuenta de TikTok, y en esas ha hecho lo que se es una táctica normalmente ganadora: exponerlos con todo lujo de detalles, pues a partir de ese momento, quedan inhabilitados.
Es verdad que Lara tiene poco que perder, pero aún así debe tener claro que la venganza puede ser terrible.
Apenas ha pasado una semana de gobierno y las espadas siguen en todo lo alto. Descifrar la verdadera naturaleza de la relación entre Paz y Lara y la estrategia de supervivencia de cada uno va a ser clave. Como sea, el pueblo está agotado, pero nadie debe darlo por muerto.





