Rodrigo Paz inaugura el “manual Cerimedo” de comunicación
El presidente necesitaba un hito fundacional para su comunicación gubernamental y probablemente lo ha constituido este domingo con una conferencia donde ha fijado una línea base: de un lado, el “Estado cloaca” recibido, del otro “un robo de 15.000 millones de dólares”, todo ello tratado como punto de partida para un horizonte épico, que en este caso es reconstruir la Patria, una misión trascendental que exigirá sacrificios difíciles.
En los elementos, sobre todo en la introducción del factor corrupción, se identifica la estrategia habitual de Fernando Cerimedo, uno de los nuevos “hacedores de presidentes” verdaderamente exitosos – hay mucha literatura sobre algunos que en realidad han triunfado con algún gobernador – que no solo se especializa en campañas, sino también en comunicación gubernamental.
Cerimedo es uno de los responsables del auge de las ideas libertarias y de ultraderecha en América Latina, también uno de los alumnos aventajados del trumpismo aplicado al sostenimiento de gobiernos, porque una cosa es ganar elecciones en climas altamente emocionales, y otra mantener movilizado a tu electorado y dispuesto a asumir los sacrificios prometidos.
El pasado sábado salió de los últimos del Palacio Quemado, cuando aún quedaba prensa en la tribuna pero ya habían desfilado las delegaciones extranjeras y otros invitados icónicos. Una semana antes había confesado en un medio argentino que lo habían “reventado a Durán Barba”, el estratega fundamental de Tuto Quiroga, que al final fue el gran derrotado en el balotaje.
A Cerimedo lo “desenmascararon” precisamente desde la campaña de Tuto atestiguando su presencia en una cena en Tinto – el restaurante del hoy ministro de Obras Públicas y que hizo las veces de Cuartel General de la campaña de Paz Pereira. Paz Pereira salió al paso diciendo que era “profesor de su hija”, especializada en comunicación y a quien el presidente le ha atribuido el mérito de la estrategia.
En la campaña de Tuto sangraban por la herida. Cerimedo es la mitad de La Derecha Diario, el medio digital argentino pilar fundamental en la historia de Javier Milei, a quien también asesoró durante tiempo, al igual que a Jair Bolsonaro. La otra mitad es Javier Negre y que irrumpió en las dos últimas semanas en la campaña de la primera vuelta esencialmente para destruir a Samuel Doria Medina y reclamar todo el voto de derecha auténtica para Tuto Quiroga. Después Negre – que en realidad es un ejecutor – desapareció y Cerimedo – que es el estratega real – apareció al lado de Paz Pereira, por lo que algunos personajes clave no se quitan de la cabeza que, en realidad, les hayan engañado con la caracterización.
En campaña Paz Pereira asumió un rol de centro mientras Tuto era el duro contra el MAS, y así el primero, dejando muchas preguntas sin contestar y haciendo muchas promesas de bienestar, canalizó muchos votos, pero otra cosa es gobernar.
Arrancar el gobierno “solucionando” el tema de los combustibles, con todo el show asociado, y que además el dólar empiece a bajar en picado no es precisamente el escenario ideal para Cerimedo, que entiende que si se solucionan pronto los problemas centrales, los gobernados no tardarán en exigir más cumplimientos, y que además, si por algún tema coyuntural el asunto del dólar o el combustible se complica, ya no habrá terceros para echarles la culpa.
La conferencia de Rodrigo Paz de este domingo ha dejado un titular: “se han detectado robos por 15.000 millones de dólares”; y además ha sentado bases sobre que hay “demasiadas trampas en el Estado cloaca” y cualquier cosa puede pasar, así que “síganme en el desafío”. Enemigo ladrón, incertidumbre y heroísmo. Imposible no identificarlo con el itinerario de Milei, el riesgo kuka, el enfrentamiento con Fernández de Kirchner y el resto de nudos gordianos que el presidente argentino ha ido sorteando sin perder apoyo esencial.
Aunque seguimos sin Viceministerio de Comunicación, la estrategia ya está definida. Faltan los decretos.





