El fin de una era
El último gerente de Servicios Eléctricos de Tarija (Setar) ha durado tres semanas y se duda de que pueda haber acaso algún otro que acepte el cargo.
Luis Lema Molina, un hombre diestro en la materia y con capacidad ha sido víctima de las luchas intestinas de la mayor empresa del departamento. Unos y otros aspiran a manejarla, pero ninguno parece lo sea por el interés de brindar un buen servicio a los ciudadanos.Luis Lema Molina, bien relacionado con ambos bandos, parecía una solución adecuada. Pero ni por esas. En realidad no es solo el problema de Setar, todas las empresas públicas, cooperativas o pseudo colectivas, como el caso de IABSA, se están yendo a pique. La única motivación de estar adentro parece tener que ver con el enorme volumen de facturación que ingresa cada día.Setar hace aguas, el servicio es pésimo, los cables cuelgan por toda la ciudad y nunca jamás se ha amortizado una sola inversión en sus balances, que siempre contaron con generosos aportes de la Gobernación de turno, porque por ahí salen. Emtagas también funciona en esa lógica, pero como es más nueva carece de algunas de las taras. Además tiene un jugoso negocio adherido a los proyectos de vivienda privado que permiten respetar un poco más lo de adentro.La Cooperativa Telefónica (Cosett) arrastra tal deuda que son pocos los incautos que todavía pretenden entrar en el Consejo de Administración de una Cooperativa en quiebra. La Cooperativa de Agua (Cosaalt), que es más monopolio, ha optado por endurecer precios, pero su sostenibilidad está fuera de toda duda: no sería viable. Mientras tanto, la red de alcantarillados y agua potable colapsa silenciosamente bajo nuestros pies…Casi todas tienen los mismos problemas: plantillas enormes y muy bien pagadas, protegidas por el sindicato, mientras que la productividad se va a pique y la inversión en nuevos equipos pasa a octavo plano, porque no hay recursos para ello.Contradictorio resulta que en la era del Movimiento Al Socialismo los servicios públicos caminen hacia la privatización como única vía para la subsistencia.


