Análisis: El recorte de Sánchez
Después de muchos rumores, el Ministro Luis Alberto Sánchez ha logrado mantenerse al frente del Ministerio de Hidrocarburos en un año que resultará clave para el futuro del país en esta materia. Eso sí, Sánchez pierde la mitad de sus competencias tras la constitución del Ministerio de...
El año 2016 no ha sido bueno en el rubro. Solo uno de los 10 pozos exploratorios perforados tuvo éxito; la planta petroquímica de urea y amoniaco volvió a ser retrasada mientras que la adjudicación de la de polipropileno en Yacuiba sigue siendo una incógnita. Los precios tocaron mínimos y el Ministerio no ha logrado fidelizar los mercados de Brasil y Argentina tras los cambios de gobierno. Problemas que amenazan con agravarse en este 2017.
La oferta y demanda han llegado a un peligroso punto de equilibrio. En 2016 se ha batido el record de producción, con 61,2 millones de metros cúbicos y el de consumo en el mercado local, con 15. Brasil ha bajado sus requerimientos producto de su crisis interna y Argentina lo has elevado. Brasil puede demandar hasta 30,5 y Argentina 20. Los números no dan si ambos piden el máximo.
Sánchez deberá ahora concentrarse solo en el tema petrolero, que eso sí, logró poner bajo su tuición en 2016 con la ratificación de Guillermo Achá en YPFB y la salida de José Sosa de Andina. Sánchez tiene el control como nunca antes, con Carlos Villegas en la estatal, se había podido acumular.
Sánchez será también la única cuota tarijeña en el Gobierno.


