Comité Cívico perdido
El Comité Cívico empieza a convertirse en una caricatura de sí mismo, aunque por supuesto no es culpa de sus gestores, menos de los que se quedaron, sino de la endémica debilidad de las instituciones que lo componen.
El tiempo de las Cooperativas ya ha pasado y las que hay están a punto de descarrilar. Peor de otras asociaciones cívicas cuya misión no es estrictamente sindical. El transporte compartimentado y enfrentado. Los estudiantes desganados… De tanto manosearlo el Comité Cívico ya no sirve ni para manifestar una voz racional e independiente respecto a los asuntos que atingen a Tarija. En estos momentos cabe preguntarse si es preciso un plan de reanimación o directamente, una eutanasia digna.


