Trump se juega su proyecto
El voto latino puede volver a ser decisivo en las “midterms”
Las redadas de ICE y la campaña de persecución contra la comunidad han erosionado el apoyo que el republicano logró construir en 2024, el cual fue clave para impulsarlo a la presidencia en dos ocasiones
Los latinos se han convertido en uno de los grupos con más peso para inclinar la balanza electoral en Estados Unidos. El peso demográfico de los votantes latinos se consolidó a principios del 2020, siendo claves para que Joe Biden se impusiera a Donald Trump, y en las presidenciales de 2024 pasó lo mismo: el voto latino fue crucial para que el republicano pudiera volver a la Casa Blanca. Y en estos comicios no es diferente; lo que sí ha cambiado es la visión de la comunidad sobre el republicano.
En 2024, los latinos ya representaban el 14,7% (36,2 millones) de todo el electorado en Estados Unidos, según el Pew Research Center, que destacaba el rápido ritmo de crecimiento de este grupo. El centro estimaba que cada año, alrededor de 1,4 millones de latinos en EEUU adquieren el derecho al voto. El otro elemento que ha convertido a los latinos en un grupo con tanto peso es su elevada presencia en estados clave como California, Arizona, Texas o Florida.
Para estas midterms, los votantes de origen hispano representan alrededor del 20% del electorado registrado en casi dos docenas de contiendas electorales muy reñidas en la Cámara de Representantes en Arizona, California, Colorado, Florida, Pensilvania y Texas, así como en otros estados, según las últimas proyecciones de The New York Times. Los votantes latinos también podrían ser decisivos en varias elecciones al Senado, incluyendo Texas, donde los republicanos lograron avances históricos dentro de la comunidad hispana en las dos últimas elecciones. En Iowa y Kansas, los otros dos bastiones republicanos que resultarán cruciales en la contienda para determinar el control del Senado, los votantes hispanos también podrían jugar un papel crucial.
El grupo, que históricamente ha tendido a votar en favor de los demócratas, dio un giro cuando en 2024 decidió respaldar a Trump. Hace dos años, el republicano contaba con el apoyo del 44% de los votantes latinos, según Times Votes Trends. Finalmente, las proyecciones se tradujeron en un 42% de los latinos votando por él, una cifra que incluso superó la de George W. Bush en 2004 con este mismo grupo.
La cuestión no fue que Trump obtuviera más votos que su rival demócrata Kamala Harris —quien se llevó el 56%—, sino que logró ampliar con creces el margen dentro de ese mismo grupo, mientras que los demócratas sufrieron una bajada.
En estas midterms, esta tendencia se revierte en la intención de voto de los latinos. Las redadas de ICE y la campaña de terror contra la comunidad latina liderada por Trump han mellado en la comunidad: ya sea cambiando la intención de voto o bien movilizando a los latinos que en 2024 no querían votar republicano, pero estaban decepcionados con los demócratas.
Dentro de los latinos que no votaron en 2024, un 47% dice ahora que votaría por un candidato demócrata en las legislativas, mientras que solo un 18% lo haría por un republicano, según la última encuesta del Pew Research Center. De hecho, una cosa que destaca el sondeo es que, en comparación con 2022, los latinos que se identifican como demócratas están mucho más movilizados que los que se identifican como republicanos. El 77% de los latinos que están registrados como demócratas creen que es muy importante quién gane el control del Congreso en estas midterms, frente al 58% del 2022.
Entre los latinos que en 2024 votaron por Trump, al principio de su mandato, un 93% aprobó cómo el presidente estaba gestionando su gobierno. Un porcentaje que ha caído hasta el 57% a las puertas de las legislativas. El terror de ICE ha contribuido en gran parte a esa desafección: un 30% de los votantes latinos que apoyaron a Trump en 2024 dicen que el presidente ha ido demasiado lejos.
Aunque otro elemento que también pesa es el coste de vida: la percepción de la economía bajo el segundo mandato de Trump ha empeorado entre los votantes latinos. Al inicio de año, un 57% aún consideraba que la gestión económica estaba yendo bien, pero la cifra ya se ha desplomado hasta el 34%.








