Liga española
El Barça cura sus heridas con una goleada sobre el Alavés
Un Fermín demoledor, con un gol y dos asistencias, guía al líder a una nueva goleada, con dobletes de Raphinha y Lamine Yamal y tanto de Gordon para redondear el 'set'
Mucha contundencia de un Barcelona implacable arriba para volver a poner en marcha la apisonadora en LaLiga, con un partido decisivo, esta vez sí, para el liderato en el Metropoltano a la vista, después de la visita del Aston Villa. La víctima, un Alavés bienintencionado de entrada que fue espectador en primera línea de la exhibición con la que Fermín puso en marcha la maquinaria azulgrana. El onubense fue el estilete con el que el equipo azulgrana abrió la lata y la dinamita con la que la hizo estallar por dentro. Fue el rey de la 'castanyada'. O del dichoso Halloween. Lo que ustedes quieran. La cuestión es que aportó un gol, dos asistencias y una energía brutal y vertical. Sendos dobletes de Raphinha y Lamine Yamal y un gol de Gordon sellaron el 6-1 tenístico final, con ese gol del honor de Mariano que arruinó la portería a cero al final.
Al Barcelona le hacía falta una reacción rápida después de la difícil semana anterior y de que el Madrid se llevase un triunfo tal vez excesivo por lo visto una semana atrás sobre el césped. Se aplicó y tenía el partido resuelto al descanso gracias a la pegada pese a algunas inquietudes para una defensa de circunstancias. Hansi Flick incluso pudo permitirse rotaciones, algo muy valioso a la vista del demencial nuevo parón FIFA y la no menos demencial convocatoria con Brasil con Raphinha, quien por otro lado mantuvo su solvencia ante portería.
La solución que encontró el técnico al problema generado por las bajas en defensa consistió en recurrir al hasta ahora inédito Brian Fariñas como lateral derecho, un centrocampista pelotero reconvertido, en la línea de Xavi Espart, que se lo pasó pipa en la banda de su amigo Lamine Yamal, y en devolver a Cancelo a la izquierda. Y en salvar al soldado Frenkie. A la vista de que en la media lo tendrá crudo, él mismo se autopromocionó ante Flick como central. Y ahí jugó, al lado de Cubarsí, que algo malo debe haber hecho en una vida anterior para ser merecedor de tal castigo.
Sin opción alguna de equivocarse, el Barcelona salió con ritmo, tratando de mover el árbol ante un Alavés bien plantado con un 4-5-1 que cerraba espacios sin renunciar a las transiciones por las bandas. No muy distinto el plan de Quique Sánchez Flores a lo que planteó Mourinho, con marcas en la media a los creadores de juego.
Otra cosa es que a ese Barça enérgico le sobrase precisión. No le sobró. Costaba entrar, hasta que Fermín, con sus rupturas, agujereó al Alavés. Un movimiento del onubense fue interpretado a la perfección por Pedri, que le envió un pase vertical delicioso. Fermín entró en el área y asistió a Raphinha. Fue la primera aportación estelar de Fermín, autor de un gol y dos asistencias en el primer tiempo. Él puso la trituradora en marcha.
No acababa de dormir el juego el Barcelona, con el Alavés amenazando en llegadas peligrosas, cuando volvió a aparecer Fermín en el área llegando desde atrás para recoger un pase de Lamine Yamal y, sin ángulo, mandar un obús imparable que sorprendió a Sivera.
Fermín aún fabricó el tercero: robó un balón ante Protesoni y se inventó un pase con el exterior a Raphinha, que unos minutos después de no aprovechar a puerta vacía un pase de Lamine Yamal sí definió y sumó su doblete.
Inapelable el Barça, faltaba el momento de un Lamine Yamal que había comenzado el partido incómodo ante otro marcaje pegajoso, esta vez de Youssef, pero que poco a poco había ido tomándole el pulso al partido y ya estaba arruinándole el Halloween al bueno de Youssef. Lamine Yamal marcó un golazo, culminando una posesión en el área, unos minutos después de que Sivera le hubiese sacado un remate aparentemente fácil.
Falló el Alavés en un par de llegadas cuando el marcador estaba 1-0, especialmente en acciones por la banda derecha de Ángel Pérez, que mandó un buen centro que Rebbach remató alto. Los vitorianos buscaban sorprender cuando recuperaban algún balón y trataron de aprovechar la falta de contundencia en jugadas a balón parado o en algunas pelotas divididas cerca del área, pero el Barcelona, pese a las inquietudes defensivas, se aplicó en la presión alta y su contundencia arriba evitó cualquier sorpresa, aunque el Alavés pasó al 4-4-2 en la segunda mitad con Toni Martínez.
Adeyemi recibió otro regalo descomunal de 'Ferminator', pero remató alto un gol aparentemente fácil. El 5-0 llegó en forma de vaselina de Lamine Yamal a pase de Gabriel Jesus, que había recuperado un balón ante Tenaglia y un balón vertical magistral de Rodri sirvió a Gordon para entrar como un puñal y superar con una vaselina a Sivera, poco antes de que el ex madridista Mariano marcase aprovechando el único error de Rodri en todo el partido.








