Balotaje en Brasil
Cómo Lula logró ganar en una elección que parecía perdida
Mientras Lula organizaba movilizaciones en las calles y ganaba popularidad en las redes sociales, el senador se centró en responder a sus ataques y en las negociaciones de pasillo
Lula da Silva volvió a hacer historia. El presidente brasileño ganó la segunda vuelta y logró un cuarto mandato después de haber perdido la primera ante el senador Flávio Bolsonaro, algo que ningún candidato había conseguido desde el regreso de las elecciones en 1989.
La remontada tuvo tres aliados inesperados: los brasileños que se quedaron en casa en la primera vuelta, los votantes de los candidatos eliminados y la confianza excesiva de su propio rival.
La ventaja que se esfumó
Hace apenas tres semanas, Lula iba 2,2 millones de votos por detrás de Bolsonaro. El domingo ganó por 4,4 millones. Flávio no reconoció su derrota y anunció que solicitará la anulación de los comicios, alegando la decisión del Tribunal Supremo de prolongar la votación dos horas.
Sus propios aliados, sin embargo, ven la causa en sus errores. Según Metrópoles, que cita fuentes de su entorno, el candidato negociaba en privado el reparto de ministerios y hacía promesas a empresarios. Se quejaban de que daba por hecha la victoria, ocupado en el gobierno que pensaba formar cuando todavía necesitaba conquistar los votos para llegar al Palacio del Planalto.
Mientras Lula organizaba movilizaciones en las calles y ganaba popularidad en las redes sociales, el senador se centró en responder a sus ataques y en las negociaciones de pasillo.
Como explicó a RT Víktor Jeifets, jefe del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Estatal de San Petersburgo e investigador jefe del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia, Flávio sumó votos respecto a la primera vuelta, pero Lula sumó más. Entre la primera vuelta y la segunda, el senador ganó unos 3,7 millones de votos, y Lula, alrededor de 10,3 millones, casi el triple.
La victoria de Lula también confirmó una regla electoral inamovible en Brasil: quien gana en Minas Gerais, gana las elecciones.
El regreso de los ausentes
En la segunda vuelta acudió a las urnas cerca del 80,8% del electorado. No votó el 19,2%, unos 30,5 millones de personas. En total, votaron unos 3 millones de personas más que en la primera vuelta.
Los ausentes dieron explicaciones sencillas tras la primera vuelta. Según Datafolha, el 19 % estaba de viaje o fuera de su ciudad, el 18 % estaba enfermo, el 13 % había perdido el interés por las elecciones y el 9 % estaba trabajando.








