Impactos ambientales
Proyecto de minera genera cuestionamientos en Brasil
La Agencia Nacional de Minería concedió en marzo una Guía de Utilización para el proyecto, que contempla una extracción experimental de dos mil toneladas de mineral por año durante tres años
Una minera australiana en la que participa como accionista la multimillonaria Gina Rinehart impulsa en el estado brasileño de Bahía un proyecto de tierras raras cuestionado por sus posibles impactos ambientales y sociales, difundió Intercept Brasil.
El proyecto Monte Alto, liderado por la empresa Brazilian Rare Earths (BRE), pretende explotar minerales estratégicos en el Valle del Jiquiriçá, donde una comunidad rural dedicada a la agricultura familiar denuncia presiones para vender sus terrenos, según una investigación de ese medio.
Rinehart, accionista de la BRE mediante su empresa Hancock Prospecting, ha expresado públicamente su apoyo al presidente estadounidense Donald Trump y a una mayor explotación minera y de combustibles fósiles.
La publicación señala que unas 120 familias viven en la comunidad de Monte Alto y que 17 ya habrían vendido sus propiedades a la subsidiaria brasileña de la minera, Borborema Recursos Estratégicos, de acuerdo con testimonios recogidos por los periodistas.
Los habitantes también cuestionan los efectos ambientales del emprendimiento, cuya área minera se superpone parcialmente con el Área de Protección Ambiental Caminhos Ecológicos da Boa Esperança, donde existen nacientes y cursos de agua, incluida la cascada de Guigó.
De acuerdo con el reportaje, una parte de los procesos mineros de Borborema también se superpone con la Estación Ecológica Wenceslau Guimarães, unidad de protección integral en la que la minería está prohibida.
La Agencia Nacional de Minería concedió en marzo una Guía de Utilización para el proyecto, que contempla una extracción experimental de dos mil toneladas de mineral por año durante tres años.
Sin embargo, la empresa informó a Intercept que todavía no comenzó la extracción y que la actividad depende de las autorizaciones ambientales y radiológicas correspondientes.
Otro aspecto señalado por la investigación es la presencia de uranio asociado a las tierras raras.
La BRE reconoce que el mineral está presente en la zona y plantea aprovecharlo como coproducto en una futura planta industrial en Camaçari, aunque habitantes entrevistados afirmaron que el tema no fue tratado en las reuniones comunitarias.
La compañía también proyecta instalar en Bahia una refinería para separar óxidos de tierras raras. Según Intercept, la producción tendría como posibles destinos Europa, Japón y Estados Unidos.








