Crónica política de la semana
Saucedo, Peña y el viaje “no ideológico” a Madrid
El presidente cumple su primer año de mandato en una semana frenética, donde el Escudo de las Américas se deshace mientras los problemas económicos siguen urgiendo entre tanta política y escándalo
Ciertamente esta crónica semanal podría convertirse fácilmente en un análisis del año de gestión de Rodrigo Paz, pero ha sido lo suficientemente intensa como para que no lo sea. De hecho, ha tenido un poco de casi todo lo que ha marcado el año: un ostentoso viaje internacional para participar de una Cumbre anacrónica; bomba explosiva en la Justicia; audios; pulso institucional con Edmand Lara; malos datos económicos y promesas de proyectos basados en la suscripción de deudas.
Por si fuera poco, se le añade la ruptura con el bloque institucional – alcaldes y gobernadores – que parecían le iban a dar cierto soporte para vender gestión; un creciente conflicto con dos sectores clave, salud y educación, cansados de maniobras, cálculos y compromisos, y la cereza de la torta: el íntimo amigo presidente de Paraguay, Santiago Peña, “modelo a seguir” para tantos, no solo ha renunciado sino que ha acabado preso por el manejo de su banco privado Ueno Bank – del que dejó de ser accionista en 2025, dos años después de alcanzar la presidencia – al que llevó buena parte de los depósitos públicos hasta que se han esfumado. Por partes.
La Justicia
La semana fue corta, por el feriado. Algunos aprovecharon para viajar: Rodrigo Paz y su delegación se fue a España tres días antes de la Cumbre, aunque no sabemos muy bien cómo, pues desde el escándalo del “overhaul” de tres días en Boca Ratón al volver de la ONU en septiembre el FAB002 ha dejado de ser visible en la web Fligthradar.
También Romer Saucedo, hasta entonces presidente del Tribunal Supremo de Justicia, que escapó por algún lugar de la frontera con Brasil para declararse perseguido político y pedir refugio. A sus oídos había llegado el contenido de una orden de aprehensión del nuevo Ministerio Público dirigido por el sugerido Armando Urioste contra su persona por vínculos con el narcotráfico. Esta semana Saucedo, el defensor de la democracia que no estaba en las listas azules, que arrasó en Santa Cruz y que liberó a Camacho y luego a Jeanine Áñez ha pasado a ser el intimísimo del anticristo, Roger Mariaca, y además, el propietario de las famosísimas 32 maletas que tenían en prisión a Laura Rojas, y que de repente sabemos que tenían marihuana química alterada y que el viaje lo pagó el ex fiscal general. Pero nada más.
Por cierto, que hubo de nuevo audios que destapan detalles de la relación entre la familia presidencial y el asesor “principal”, pero que ya ha quedado claro que nadie va a investigar nada de eso.
La Cumbre
La Cumbre Iberoamericana se ideó en los albores del 92, cuando España intentaba recuperar influencia política en sus ex colonias aprovechando el V Centenario de la invasión para revisar algunos conceptos. Felipe González calculaba que tener respaldo político en el continente con más potencial le ayudaría a sumar fuerzas en Europa y de paso, a expandir sus empresas. A nivel social aquello salió mal, pero los políticos siempre mantienen la goma. Casi 40 años después, la Cumbre nunca ha pasado de una reunión de amiguetes, pero con el auge de la ultraderecha y el revisionismo histórico, varios líderes a ambos lados creen que tiene una nueva oportunidad.
Alguna vez se entendió también como contrapeso a la influencia de EEUU, más por ser la puerta a Europa. Con la llegada de Trump y su “doctrina Donroe”, el Escudo de las Américas era el nuevo paradigma, pero esta semana quedó desportillado: a la derrota de Bolsonaro en Brasil se sumó la contundente derrota de Trump en las midterms.
Sea espoleado por eso o por lo que sea, Paz Pereira volvió a asumir un rol como de “agente doble” que no cae bien entre presidentes cercanos, como Javier Milei. Paz volvió a insistir en que “no tiene ideología”, se reunió con Pedro Sánchez – el monstruo de siete cabezas para Trump y Milei -, visitó al Rey de España en mangas de camisa con un look que Paz nunca usa en citas formales, por lo que se entiende que contiene un mensaje que no ha sido descifrado, y acabó insistiendo a la agencia EFE que se lleva tan bien con Trump como con Lula, incluso un poco más con este último.
Tampoco sabemos si ya ha vuelto o cómo ha vuelto. No hay acceso a las rutas públicas de los aviones presidenciales y toda la familia ha estado mucho más discreta en sus redes. Lo que es seguro es que esta vez no habrá cobertura del “Urupabol” ni su buen amigo Santiago Peña, otro presidente “desideologizado”, que ya es historia en Paraguay: el primer presidente preso.
La economía
A las Cumbres el gobierno da por hecho que va a buscar “platita”. El martes hubo un cónclave sobre todo con colocadores de bonos verdes, el miércoles reunión con Repsol, que lejos de ser un nuevo socio ha sido el “rey” en las dos épocas anteriores y espera seguir siendo en lo que sea que intente hacer Paz Pereira, y una vez más, con la CAF, con quien ya se han visto las caras en tres continentes.
El presupuesto se aprobó, pero se ejecutará algo más parecido a lo acordado con el FMI. O eso se supone. De momento se aprovechó el viaje y la confusión para seguir modificando “detalles” en la norma eléctrica: los peajes que antes pagaban también las generadoras, ahora irán directamente a los consumidores.
Este fin de semana se prevé se resuelva también el pulso con los gobernadores por el porcentaje de coparticipación. De 50-50 pasaron a ofrecer 1% y la diferencia es tal como 49%. Mal relato, pero además, nuevos enemigos gratuitos: explorar la coordinación con los gobernadores le permitía al gobierno relatar aquello de que se están haciendo transformaciones profundas. Enojados pues tampoco.
Lara y las oposiciones
El aniversario sirve también para recordar a Edmand Lara, el verdadero outsider de la campaña de 2025 y que Rodrigo Paz se quitó de encima en cuestión de horas tras la posesión. Lara ha sabido encajar el golpe y tras unos meses de vagar en el limbo ha optado por alejarse de excentricidades y mantenerse firme en un par de principios que le permitan recuperar terreno. Hoy por hoy es el principal opositor, pues la llegada de noviembre ha evidenciado que las fuerzas del evismo están igualmente dispersas, alimentando una vez más las dudas sobre por qué sigue libre.
Mientras la situación económica se deteriora, maestros por un lado y médicos – con la intermediación de las Gobernaciones – por otro, empiezan a tomar la vanguardia por reclamos sindicales e ítems. El gobierno dice no estar preocupado. El Estado de Excepción, en cualquier caso, va por otro lado.
El gobierno de Paz Pereira tiene poco margen para celebrar su primer aniversario: la guerra por el control del territorio del narcotráfico por un lado y los ajustes económicos por otro lado ya aprietan. La población empieza a exigir resultados.


