Informe
El FMI da consejos a China: ¿cuáles son?
La economía de China ha resistido una sucesión de 'shocks' y continúa siendo un motor relevante del crecimiento mundial, pero su modelo actual enfrenta límites cada vez más visibles, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado el 18 de febrero.
El organismo, que reconoce un aumento del PIB real chino del 5 % en 2025, advierte que la prolongada corrección del sector inmobiliario y sus efectos sobre las finanzas de los gobiernos locales —en un contexto de elevada deuda— han debilitado la demanda interna y alimentado presiones deflacionarias. El FMI señala además que esa debilidad se ha compensado, en parte, con un fuerte avance de las exportaciones, respaldado por una depreciación del tipo de cambio real vinculada a una inflación más baja en China que en sus socios comerciales.
Sin embargo, el informe sostiene que el creciente peso de las exportaciones ha contribuido a "desequilibrios externos" con efectos negativos sobre otros países, y que las tensiones comerciales hacen menos sostenible seguir apoyándose en el sector externo para mantener un crecimiento sólido. El organismo también subraya que la inversión impulsada por el Estado y financiada con deuda, junto con apoyos industriales "injustificados", ha debilitado la productividad, incrementado las vulnerabilidades financieras y generado exceso de oferta en sectores exportadores.
En este contexto, el FMI recomienda reorientar el crecimiento hacia el consumo y avanzar hacia un modelo de "crecimiento liderado por el consumo". Entre las medidas propuestas figuran facilitar el acceso de los migrantes internos a prestaciones sociales, avanzar hacia una tributación más progresiva y reforzar las pensiones.





