Mediterráneo: Las cosas escondidas y las disimuladas
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Estimados y estimadas
La proximidad de las elecciones en Bolivia y la intensidad que se está imprimiendo a esta recta final de la campaña electoral nos está obligando a concentrar toda la atención de la redacción sobre ese asunto, por lo que probablemente este sea el último boletín de Mediterráneo hasta que pase el 17 de agosto. Claro que si hay algún tipo de colapso mundial o algo extremo que sugiera la necesidad de compartir una reflexión, lo haremos.
Así, en esta edición les dejo algunos temas que hacen a la coyuntura y otros que hacen a lo que está por venir. Por ejemplo, fue llamativa la ausencia de Luis Arce en la cumbre “Democracia Siempre” que reunió a los presidentes progresistas hispanohablantes, que no le dejaron sitio a Luis Arce por diferentes motivos. Además atendemos a la coyuntura de Gaza, un exterminio que se sostiene ya durante demasiados meses y que ha vuelto a ponerse en auge porque al parecer, morirse de hambre es más grave. También repasaremos algunos de los temas de ese gran desconocido que el territorio africano, del que oímos cosas de pasadita, pero precisamente por eso, en su simplificación descarnada, quedan en evidencia las pulsiones elementales de la pelea.
Además dejo un tema para seguirlo con detenimiento: la ruptura de la bancada republicana en Estados Unidos. Mientras un bloque sigue defendiendo a capa y espada las posiciones de Donald Trump, otro bloque ha estallado en furia tras las últimas revelaciones del caso Epstein y sus posibles implicaciones, aunque de fondo también continua la pelea entre los republicanos más libertarios y los más proteccionistas. Esta pelea puede acabar por darle forma a este mandato de Trump y consumar un nuevo fracaso.
Disfrute de la lectura y estamos en contacto.
Los progresistas y Arce
Esta semana Gabriel Boric concentró en Chile a lo más granado del progresismo hispanohablante, uniendo un acto institucional con un Festival del mismo enfoque que se va asentando en el país transandino y que es algo así como la plataforma de lanzamiento de políticos y propuestas progresistas.
Al evento acudieron los presidentes de Brasil, Colombia, Uruguay y de España además del propio Boric. Lula da Silva, Gustavo Petro, Yamandú Orsi y Pedro Sánchez reunidos para “defender la democracia siempre” según el tenor de la propia cumbre.
- Aquí la tribuna de Boric: Democracia Siempre
Salvo Orsi, que acaba de llegar, el resto ya tiene puesto el cronómetro cuenta atrás, Boric y Petro por mandato constitucional, Lula porque no está logrando alcanzar sus objetivos y prefiere electoralizar el país y Sánchez porque su gobierno “progresista” hace aguas asediado por los casos de corrupción y el desgaste propio de sus años de gestión, pues aunque la economía en España va bien, cuestione como la política autonómica o la migración han logrado cambiar la conversación.
- Aquí una posición más crítica sobre lo acontecido: De discursos gastados y outlets no autorizados: reelaborar la rueda de la democracia
Salvo Orsi; Boric, Petro, Lula da Silva y Pedro Sánchez, con diferente intensidad, se declaran víctimas del asedio de la ultraderecha y los poderes fácticos de los Estados y consideran que de alguna manera se está horadando la democracia para derrocarlos. Se trataba de conjurarse en positivo alrededor de la defensa de la democracia – un valor muy a la baja – en lugar de enrocarse en el victimismo denunciando “golpes de Estado”. Los cuatro tienen un pie fuera del gobierno y la derecha creciendo en las encuestas de los cuatro países – en Colombia más o menos -, por lo que no está claro cuál será la hoja de ruta ni las prioridades de este grupo.
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Lo que está claro es que Luis Arce ha pasado a la historia y ha perdido una gran oportunidad en su gestión de haber fortalecido esos lazos. Alguien anunció su presencia, pero no estuvo y nadie lo excusó.
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Arce inició su gestión hablando de izquierda y anunciando impuestos sobre las grandes fortunas, pero poco más avanzó en la agenda progresista y en cuanto empezó el pulso con Evo Morales, ambos se emplearon a fondo por mantener los favores de Venezuela, pero ni siquiera eso sostuvo coherentemente: no participó de su posesión en enero.
Maduro está enfrentado con el bloque progresista de la izquierda continental, particularmente con Gabriel Boric, por lo que su presencia estaba descartada. Mientras, Arce, al parecer, volvió a elegir bando.
La muerte de Gaza
Al parecer, matar de hambre es más punible que matar a bombazos, o algo así parece haber concluido Naciones Unidas, que ha mandado al frente a sus voceros para volver aponer en la agenda la masacre que Israel lleva perpetrando en el campo de refugiados más grande del mundo. Ya no son los más de 50.000 muertos desde que empezó la represalia en octubre de 2023, sino los centenares de miles que pueden morir por una hambruna persistente y milimétricamente calculada y contrala que nadie ha hecho nada en todo este tiempo.
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Destacaban varios medios estos párrafos de Gideon Levy, columnista del diario israelí Haaretz, bien cargado de ironía. “El plan israelí para la limpieza étnica de la Franja de Gaza avanza a buen ritmo, quizás incluso mejor de lo previsto. Además de los importantes logros ya alcanzados en la matanza y destrucción sistemáticas, en los últimos días se ha visto un logro crucial: la hambruna deliberada ha comenzado a dar resultados”.
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El relato es demoledor, pero lo cierto es que las palabras no alcanzan para describir lo que se vive allá, y mucho menos para movilizar soluciones, Israel está cómodo así y el propio presidente de EEUU Donald Trump, principal aliado, tampoco se escandaliza. El resultado es por demás conocido, más allá de las reprimendas, las resoluciones de condena son vetadas en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
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La diplomacia está lejos de ser efectiva en este caso y las presiones son ridículas: no solo no se condena ni se imponen sanciones a Israel, sino que se sigue amenazando con “reconocer al Estado Palestino” como si significara algo. El último ha sido Emmanuel Macron, en franca despedida de su cargo y de su sueño de ser jefe dela ONU algún día, que ha vuelto a poner el tema sobre la mesa, en pleno verano occidental.
El resultado es predecible y EEUU no ha tardado en hacérselo ver.
En Gaza se han pisoteado los derechos humanos más elementales a la vista de la Comunidad Internacional sin que nadie hiciera nada. No sé si eso tendrá consecuencias concretas, pero si marca un patrón para lo que venga.
Y por si se preguntan qué hay de lo nuestro, les dejo esto: Amistad y pragmatismo en las relaciones Israel-Latinoamérica
África en la mira
Alguna vez les he comentado del interés que me despierta toda la información que viene de África, precisamente por lo inaccesible y aparentemente inconexa con lo que pasa en el resto del mundo. Aparentemente.
Su enormidad y diversidad, además de su pobreza supina, la convierte en un territorio indescifrable. Rica en recursos naturales como América Latina, no tiene una unidad cultural o un pasado común de referencia, como en nuestro caso con la Colonia, y se mezclan religiones con tradiciones culturales diversas y experiencias de colonización muy diferentes, incluso tardías. A la europea de los siglos XIX y XX se suman los actuales intereses de China, Japón, Rusia y otros, que con expectativas diferentes, están llegando a un continente que, a su vez, busca una segunda independencia.
Hace unas semanas, por ejemplo, hizo el ridículo el presidente Donald Trump al recibir al presidente de Liberia sin tener remota idea de su historia.
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En los últimos años, el país que más ha retrocedido es Francia, la última “retirada” se ha dado en Senegal, pero ya dejó casi todo el Sahel ante el avance de grupos integristas y de la indefinición de los mercenarios rusos del Grupo Wagner, que protegían sus intereses y cuyo rol ha cambiado.
La colonización de África es sustancialmente distinta a la que se dio en otros continentes, ala de España en América con su empeño por evangelizar y crear infraestructura estables, o la del imperio británico en Asia, que tenía cierta función geopolítica. En África bastaba con un puerto y algo de ejército para acceder a jugosos negocios que aun hoy siguen en manos de la metrópoli. La corrupción es endémica.
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Los procesos de descolonización han sido también muy diversos, aunque todos con resultados parecidos: pobreza, oligarquía y violencia.
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El siglo XXI viene marcado un proceso forzado de emancipación en el norte que fue abortado en cuanto se detectó la capacidad tectónica del mismo, y también por la migración.
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Las últimas tensiones se están dando entre el Congo y Rwanda por, como no, el control delos minerales
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América Latina pudo alguna vez ser el mismo campo de operaciones descarnadas, que sin demasiado barniz se suceden en África aprovechando que la información es escasa y lejana y su institucionalidad como continente, escasa. África siempre es un buen ejemplo, para mal, de lo que hacen las verdaderas fuerzas hegemónicas en espacios aislados, empobrecidos, y desunidos, donde la violencia está mucho más naturalizada y donde la salida ni siquiera es por el aeropuerto, sino que miles de sus hombres jóvenes optan por jugarse la vida a pie para escapar del infierno y llegar al norte, donde nada puede ser peor
Para seguir: Trump sin red
Fue Elon Musk el que recuperó la bomba Epstein para su última detonación poco después de abandonar la super agencia de la motosierra que Trump le creó a medida y desde la que en solo seis meses ha acabado enfrentadolo a fondo por motivos evidentes: Musk se dice anarcolibertario (aunque gane muy bien vendiendo servicios al Estado), Trump es en la práctica un conservador proteccionista.
El caso Epstein siempre tuvo todos los componentes para ser un escándalo de éxito garantizado: millonarios, mujeres, fiestas, etc. El tema de la prostitución infantil siempre estuvo en el aire hasta que en 2018 detonó con todo. Antes ya había despertado todo tipo de teorías de la conspiración y se había tratado de involucrar al propio Bill Clinton y otras figuras emblemáticas, pero era cuestión de tiempo que apareciera Donald Trump, de perfil similar a Epstein e inevitablemente, compañeros de correrías.
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Aunque no le impidió ganar las elecciones en 2016 y en 2024, la reposición del tema ahora ha dañado su bancada en las cámaras, lo cual le puede generar muchos problemas en el futuro inmediato: quedar bloqueado en el presupuesto y en otras leyes fundamentales le supondría un varapalo sustancial.
Hay que recordar que Trump es un convicto y que no entró en prisión al dársele una sanción mínima, pero sanción al fin: pasó el silencio de una prostituta (mayor) y actriz porno con dinero de la campaña. Curioso para un magnate de su calibre.
LAS RECOMENDADAS
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