El objetivo final de Israel no es Irán o Hezbolá, sino cambiar Oriente Próximo
Las tropas israelíes han cruzado la frontera con Líbano como parte de su ofensiva contra Hezbolá. Irán ha reaccionado con su mayor ataque contra Israel, pero el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ya ha asegurado que habrá una respuesta.
¿Qué tienes que saber?
Israel ha iniciado la invasión del sur de Líbano. Su Ejército anunció este lunes «incursiones limitadas, localizadas y específicas» contra Hezbolá días después de asesinar a su líder, Hasán Nasrala. Según funcionarios israelíes, no habrá una ocupación del territorio a largo plazo, aunque los precedentes en Líbano y Gaza apuntan a lo contrario.
Los israelíes han expandido sus operaciones por Oriente Próximo. Este domingo lanzaron un ataque aéreo en Yemen contra los hutíes, aliados de Irán y de Hamás. Dos días antes, los hutíes habían atacado el aeropuerto de Tel Aviv a la llegada de Netanyahu desde Nueva York.
Netanyahu también amenazó a Irán. El jefe del Gobierno israelí se dirigió este lunes al público iraní y afirmó que el país se liberará de su régimen «mucho antes de lo que la gente piensa». Además, advirtió que Israel puede llegar a cualquier lugar de Oriente Próximo.
E Irán ha respondido. Teherán lanzó ayer cerca de 200 misiles contra Israel. Se trata de su mayor ataque sobre territorio israelí. De hecho, es la primera vez que sus misiles superan las defensas antiaéreas de Israel y alcanzan zonas habitadas. Irán lanzó este ataque como represalia por el asesinato en Teherán de Ismail Haniya, líder de Hamás, y de Nasrala.
La frontera entre Israel y Líbano ha vivido tres guerras en los últimos 76 años. La reciente escalada con Hezbolá ha terminado desencadenando una nueva invasión israelí. Descubre todo lo que tienes que saber en este mapa:
¿Por qué es importante?
La ofensiva israelí va más allá de Líbano. Las palabras de Netanyahu evidencian que su objetivo no se reduce a empujar a Hezbolá hacia el norte. La intención de Israel es acabar con la influencia de Irán y sus aliados proxies, y cambiar los equilibrios de poder en Oriente Próximo.
La invasión era un órdago para Irán. La República Islámica ha visto a Israel desarbolar el Eje de la Resistencia, su alianza de milicias en la región, sin articular una respuesta. Sin embargo, su ataque rompe con su estrategia de contención y busca restaurar su credibilidad y disuadir a Israel de llevar a cabo nuevos ataques.
La falta de reacciones en la región ante la invasión de Líbano muestra la supremacía de Israel y el aislamiento de Irán. Israel se ha exhibido como la potencia de Oriente Próximo con la connivencia de los países árabes, que no ven mal que sirva de fuerza de choque para debilitar al régimen de Teherán.
Estados Unidos apoya a Israel. A los demócratas les conviene que la guerra se centre en Líbano y no en Gaza por el rechazo contra Hezbolá tras los atentados de 1983 contra cuarteles estadounidenses en Beirut y por el peso del electorado árabe propalestino en estados clave como Míchigan. Washington también apoyó la defensa israelí frente a Irán y reforzará sus tropas en la zona.
¿Qué cabe esperar?
La invasión israelí tendrá numerosas implicaciones en Líbano. Aunque es casi imposible que Israel elimine por completo a Hezbolá, la milicia quedará muy dañada. El conflicto agravará la precaria situación del país y debilitará la posición interna de Hezbolá, lo que facilitará que otras facciones libanesas ganen terreno frente a la organización chií.
El ataque de Irán a Israel supondrá una escalada a nivel regional. Netanyahu ya ha asegurado que esta operación iraní acarreará una respuesta severa. A diferencia de lo que sucedió en abril, es probable que Israel lance una ofensiva mucho más fuerte contra Irán para destruir sus instalaciones petrolíferas o incluso las nucleares.
Aunque Irán estaba obligada a responder, este ataque compromete su posición en Oriente Próximo. Su ofensiva provocará una reacción todavía más virulenta de Israel, lo que podría desembocar en una guerra regional que no le interesa. Asimismo, hundirá sus opciones de retomar las conversaciones sobre el acuerdo nuclear con Occidente.
Esta escalada representa un gran riesgo para Estados Unidos. Por un lado, dilapida cualquier opción a corto plazo de alcanzar un alto al fuego entre Israel y Hamás. Por el otro, el ataque iraní legitima a los israelíes para intensificar sus ataques, lo aumentará el riesgo de un conflicto regional con Irán que involucre directamente a Washington.








