Reino Unido se suma a misión de EEUU en el golfo Pérsico
Reino Unido se sumó ayer a Estados Unidos en una misión de seguridad en el golfo Pérsico para proteger a buques mercantes en el estrecho de Ormuz, medida que podría tensar más la situación en la zona. La decisión tiene lugar luego de que Irán retuviera a finales de julio al petrolero...



Reino Unido se sumó ayer a Estados Unidos en una misión de seguridad en el golfo Pérsico para proteger a buques mercantes en el estrecho de Ormuz, medida que podría tensar más la situación en la zona.
La decisión tiene lugar luego de que Irán retuviera a finales de julio al petrolero británico Stena Impero, incautado, según el ministro de Relaciones Exteriores persa, Mohamad Yavad Zarif, 'por sus negligencias, las cuales deberán ser investigadas por los tribunales iraníes'.
Dos semanas antes, el 4 de julio, Reino Unido detuvo el petrolero iraní Grace 1 cerca de Gibraltar, acusándolo de violar las sanciones contra Siria.
En conferencia de prensa ayer, en Teherán, Zarif destacó que su país es responsable de la seguridad en la región del golfo Pérsico, y dijo que'siempre hemos preservado la seguridad de la zona y del estrecho de Ormuz'.
El canciller iraní dijo que Irán no toleraría más 'delitos marítimos' en el estrecho.
Expertos aseguran que no hay cambios en la política de Reino Unido hacía Irán, pero unirse a Estados Unidos es uno de los giros más significativos en asuntos exteriores de los 12 días de Gobierno del primer ministro Boris Johnson.
Hace solo dos semanas, Londres llamó a establecer una misión naval liderada por Europa, sin embargo, se une a esta 'misión de seguridad marítima internacional', encabezada por Washington, pero en la que no hay otros países involucrados.
El secretario de Defensa británico, Ben Wallace, justificó la decisión al declarar 'vital la necesidad de asegurar la libertad de todos los barcos internacionales para navegar el estrecho de Ormuz sin demora, dada la creciente amenaza'.
Gran Bretaña movió al destructor HMS Duncan y a la fragata HMS Montrose hacia el golfo Pérsico para acompañar a los buques con bandera del país en el estrecho.
La decisión tiene lugar luego de que Irán retuviera a finales de julio al petrolero británico Stena Impero, incautado, según el ministro de Relaciones Exteriores persa, Mohamad Yavad Zarif, 'por sus negligencias, las cuales deberán ser investigadas por los tribunales iraníes'.
Dos semanas antes, el 4 de julio, Reino Unido detuvo el petrolero iraní Grace 1 cerca de Gibraltar, acusándolo de violar las sanciones contra Siria.
En conferencia de prensa ayer, en Teherán, Zarif destacó que su país es responsable de la seguridad en la región del golfo Pérsico, y dijo que'siempre hemos preservado la seguridad de la zona y del estrecho de Ormuz'.
El canciller iraní dijo que Irán no toleraría más 'delitos marítimos' en el estrecho.
Expertos aseguran que no hay cambios en la política de Reino Unido hacía Irán, pero unirse a Estados Unidos es uno de los giros más significativos en asuntos exteriores de los 12 días de Gobierno del primer ministro Boris Johnson.
Hace solo dos semanas, Londres llamó a establecer una misión naval liderada por Europa, sin embargo, se une a esta 'misión de seguridad marítima internacional', encabezada por Washington, pero en la que no hay otros países involucrados.
El secretario de Defensa británico, Ben Wallace, justificó la decisión al declarar 'vital la necesidad de asegurar la libertad de todos los barcos internacionales para navegar el estrecho de Ormuz sin demora, dada la creciente amenaza'.
Gran Bretaña movió al destructor HMS Duncan y a la fragata HMS Montrose hacia el golfo Pérsico para acompañar a los buques con bandera del país en el estrecho.