El País, llegar a los 30 con vos

Llegamos a los 30 pensando en el futuro, tan convencidos de que la suscripción digital es el futuro como de que seguiremos imprimiendo papel hasta el día que haya un solo lector en Tarija que nos lo demande.

Hoy sí, El País está de aniversario. 30 años al pie del cañón que hoy nos caen en un domingo confinado en Tarija en el que igual imprimimos, porque no todo el mundo tiene internet.

30 años se dicen pronto, y probablemente ya hemos entrado en una de esas crisis existenciales del ser o no ser, y de por dónde andar. Nacimos hace 30 años con un logo prestado, y ese mismo año nació el World Wide Web que popularizó “el” internet, así que podríamos considerarnos un medio de la nueva era, aunque siga costando convencer a los lectores de las “nuevas tecnologías” que son tan viejas como nosotros.

Lo cierto es que 1991 parece el paleolítico: Colo Colo ganó la Libertadores, Boris Yeltsin fue electo presidente de Rusia y Leningrado volvió a llamarse San Petersburgo, estalló la guerra de los Balcanes y cuatro locos fundaron el Mercosur, que aún no arranca.

En Bolivia Grillo Villegas lanzaba su primer éxito; Jaime Paz era presidente; San Alberto emergía de sus entrañas; nacía Alejandro Chumacero y El País publicaba su primera portada rarísima con IABSA en tapa: pegaus a la tierra que por entonces eran más todas las provincias.

El tiempo ha pasado como una exhalación, que es otro de esos topicazos propios de los cumpleaños que caen en crisis existencial, como este de los 30, pero a lo tonto hemos visto pasar una decena de presidentes (y eso que Evo se atornilló 14 años) y casi el doble de prefectos, alcaldes, concejales, asambleístas, etc., etc., etc., y más etcétera, porque realmente son muchos.

Hace 30 años nació Karol G., que pocos tendrían idea de quien es si no nos hubiera dado aquel plantón en el último Carnaval viviente. Nosotros te lo contamos. Como tantas…

Uno se acuerda fácil de las luchas de la autonomía, de cuando la dimos por Margarita; de los tiempos de la descentralización; de lo que sufrimos con OAS y la Queiroz Galvao para ir al norte y al sur; del LNG; del cuento del tío; del Bermejo X2; de San Alberto; de San Antonio; de Itaú; de Los Monos; de Boyuy y de Jaguar; de cuando vino Correa; de cuando no aterrizó el Evo; del acuerdo del Chaco; de #GamarraCopaAmérica y de cuando ganábamos la Libobasquet.

Aquí falta Cristian Mariscal.

Otra vez: Aquí falta Cristian Mariscal.

Otra vez: Aquí falta Cristian Mariscal.

Te hemos contado lo de Ruíz, lo de Poma, lo de Oliva, lo de cuando Cossío se fue a Paraguay y lo de cuando volvió, lo de Montes y sus hijas, lo de Montes y su Alcaldía y lo de Montes y su mayoría absoluta, lo de la Sara Cuevas, lo de la Sara Armella, lo del Polilla… pero sobre todo te hemos contado lo de vos.

Llegamos a los 30 pensando en el futuro, tan convencidos de que la suscripción digital es el futuro como de que seguiremos imprimiendo papel hasta el día que haya un solo lector en Tarija que lo requiera. Llegamos a los 30 ávidos de madurez, y de aventuras. Más seguros de lo que queremos y de porqué estamos aquí, al lado de una Tarija que quiere ser autónoma y desborda cultura y arte. Llegamos a los 30 solteros, más libres que nunca, más fustigados y perseguidos, más convencidos de que así nomás es la cosa y más comprometidos con vos, con vos, porque con vos es la cosa.


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