30 aniversario de El País, periodismo de la emoción
Apostamos a la calidad, a la profundidad y al periodismo local, de sentimiento, de personas, de emociones, porque esas son las historias que nosotros podemos contar, las que conocemos y las que padecemos, porque padecemos juntos
Arrancamos junio, un mes especial para toda la familia de El País y más este año que cumplimos número redondo: 30 años haciendo periodismo al servicio de Tarija, que se dice pronto.
No es la primera vez que la efeméride nos encuentra en medio de una crisis nacional de cualquier índole, de hecho, lo complicado es encontrar un año en el que no haya habido complicaciones de todo tipo en el escenario, pero sí es el primero que nos atrapa en medio de una pandemia mundial, pues afortunadamente no son frecuentes estos sucesos.
Para nosotros cumplir años siempre ha sido un acto de reflexión, un momento para analizar nuestra realidad más cercana y renovar nuestro compromiso con ustedes, nuestros queridos lectores, que con el paso del tiempo siguen estando del otro lado dando sentido a nuestro servicio. Esto no va a ser distinto en este 2021 en el que ha cambiado todo, se ha replanteado todo, y se han fijado nuevas formas de hacer y de esperar. El periodismo no es excepción.
Vivimos en un tiempo extraordinario en el que la información se ha convertido en pilar esencial para tomar decisiones, y por su importancia estratégica, multitud de piratas de todos los signos amenazan el libre y responsable ejercicio de la profesión, sea desde la persecución, sea desde el desprestigio, caminos distintos que buscan lo mismo: cerrar periódicos.
El periodismo de hoy es necesario para sintetizar conceptos, para acercar posiciones y mostrar aristas distintas y por eso es más necesario que nunca que tenga una consideración de bien público, anclado y desarrollado en las disposiciones constitucionales y al margen de cualquier color político.
Garantizar la pluralidad de prensa y la diversidad de enfoques es hoy una misión periodística a la altura de su principal función, que sigue siendo la de fiscalizar al poder, la de estar vigilantes y la de dar voz a aquellos que no tienen voz, a todos.
Todo esto se hace hoy en medio de un contexto cambiante, en el que las redes sociales que no pagan impuestos ni contratan personal local se llevan la gran parte de los ingresos locales, de la Alcaldía, de la Gobernación y hasta de los pequeños comercios, aunque nunca jamás vayan a hacer una entrevista incómoda ni descubrir una irregularidad.
Son las nuevas reglas del juego en la que El País también tiene que jugar y por eso apostamos a la calidad, a la profundidad y al periodismo local, de sentimiento, de personas, de emociones, porque esas son las historias que nosotros podemos contar, las que conocemos y las que padecemos, porque padecemos juntos.
Hoy te lo contamos en todas nuestras plataformas y redes, también en la de suscripción de pago con la que te pedimos ayuda para sacar esto adelante, porque sí, hacer periodismo local no es fácil, y sin su ayuda, nadie lo hará.
Nuestra efeméride está ligada por siempre a la paz del Chaco, a la resistencia de Boquerón y Villa Montes y, por ende, a la construcción de la nación desde aquí, desde la periferia, desde este rincón del mundo desde el que vemos y contamos lo que pasa. Se viene un junio especial en el que le iremos presentando novedades y desarrollando actos que se alargarán durante todo el curso.
La aventura de informar continua. Gracias por estar ahí.


