Por una cultura del respeto
En Tarija hay una constante vulneración de los derechos humanos de los adultos mayores y desconocimiento de la Ley Nº 603 (Código de las Familias y del Proceso Familiar)
De cada diez adultos mayores, al menos siete sufren abandono y algún tipo de maltrato. El más común es el maltrato psicológico. En Bolivia la situación del adulto mayor es “trágica”, debido a que el país carece de una cultura de envejecimiento a partir del respeto.
A menudo cuando las personas envejecen, el trato hacia ellos cambia negativamente. A esto se suman otros problemas como el abandono y aunque las casas de acogida de servicio público a cargo del Estado podrían ser una alternativa para ayudar a los adultos mayores abandonados o aliviar a las familias de escasos recursos, éstas son insuficientes.
Al respecto, y añadiendo otro factor, el presidente de la Asociación Nacional de Adultos Mayores de Bolivia (Anambo), Eugenio Tellez, criticó que pese a existir normativas de protección a los adultos mayores éstas no se cumplen y no se apliquen en el país.
La Ley 369, Ley General de las personas adultas mayores, tiene por objeto regular los derechos, garantías y deberes de las personas adultas mayores, así como la institucionalidad para su protección. La reglamentación de esa norma está plasmada en el Decreto Supremo 1807. Pero la norma ha quedado en la gaveta.
Al margen de esto, lo más lamentable es que el maltrato hacia los adultos mayores comienza en sus hogares. En algunos casos se aprovechan de las condiciones de su edad, de que no pueden ver, oír o movilizarse y los encierran para que no se conviertan en una carga.
Sumado a ello es muy frecuente que los familiares de los ancianos quieran quitarles sus bienes, disponer de sus sueldos, e incluso se vieron extremos en que los propios hijos denuncian a sus padres por maltrato o traman algún tipo de argucias para obtener un bien inmueble.
De acuerdo con los datos revelados por la Asociación Nacional del Adulto Mayor de Bolivia (Anambo), en el país hay 1,5 millones de ancianos, del total, 40 de cada 100 personas de la tercera edad sufren algún tipo de maltrato físico o verbal. En Tarija, un 20 por ciento es víctima de despojos por parte de sus familiares, además que sufren maltratos psicológicos y físicos. Esa situación, muchas veces, los obliga a salir a las calles a pedir limosna para subsistir.
De acuerdo a la Defensoría del Pueblo en Tarija hay una constante vulneración de los derechos humanos de los adultos mayores y desconocimiento de la Ley Nº 603 (Código de las Familias y del Proceso Familiar) que en su artículo 33, inciso d. (Deberes de hijas e hijos, tuteladas y tutelados) expresa: “Son deberes de las y los hijos, tuteladas y tutelados: prestar asistencia a su madre, padre o a ambos, y ascendientes, cuando se hallen en situación de necesidad y no estén en posibilidades de procurarse los medios propios de subsistencia”.
Por todo esto, urge en nuestro país una cultura del envejecimiento, pues solo a través de ésta se podrán fortalecer los lazos solidarios entre las generaciones e impulsar la revaloración de los adultos mayores, estimulando su inserción en la vida familiar, social, económica y política del país.


