La integración de Tarija y el Chaco

La vocación industrial del Chaco y la potencialidad cultural y logística del valle central pueden y deben complementarse a través de la construcción de proyectos comunes y objetivos compartidos

Los resultados electorales del 7 de marzo y el 11 de abril han sido claros y contundentes, y ellos marcan entonces el nuevo escenario político departamental en el que se deben desarrollar las autoridades electas.

Tarija ha elegido a Óscar Montes como Gobernador con buenos resultados en la capital y en todos los municipios, siendo esta la clave de la victoria frente al candidato del Movimiento Al Socialismo, que mejoró en Cercado respecto a otras citas electorales, pero que perdió una buena cantidad de votos en las provincias que hicieron irreversible la tendencia.

La misma claridad se ha expresado en la Región Autónoma del Chaco, donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) ha recuperado el poder en las principales instituciones con suficiente claridad como para que no haya dudas. Los antiguos, como Carlos Brú, Rubén Vaca y Ermás Pérez, compartirán el poder desde los municipios con las autoridades de la autonomía regional que deberán desarrollar los conceptos que ellos incluyeron.

Lo que está claro es que el Chaco ha decidido entregarle el timón del desarrollo de su autonomía regional al Movimiento Al Socialismo (MAS), lo cual tendrá unas implicaciones concretas en el desarrollo de políticas propias. A nadie se le escapa que el Gobierno Nacional ya vio en el cortejo al Chaco una forma de medrar en Tarija y sumar adeptos. Luis Arce, como Evo Morales, asiste regularmente al Chaco y con agendas separadas, dándole la entidad necesaria a la Región Autónoma, lo cual ha calado entre sus votantes.

En esta coyuntura, el Gobernador electo Óscar Montes tendrá que encontrar su papel para tener presencia real en el Chaco y desarrollar una agenda departamental con esfuerzos de unos y otros que ponga por delante la complementariedad después de demasiados años viviendo de espaldas.

El Gobernador Adrián Oliva ha mantenido durante toda la legislatura una relación de amistad y respeto con el Chaco partiendo de la convicción autonomista que, afortunadamente, se compartía. En la agenda siempre han estado proyectos como el Hospital y también la vinculación carretera, aunque episodios como el de la intervención estatal de Emtagas no han contribuido a apuntalar el relacionamiento y avivó algunos recelos.

La vocación industrial del Chaco y la potencialidad cultural y logística del valle central pueden y deben complementarse a través de la construcción de proyectos comunes y objetivos compartidos, que de momento no sobran. En cualquier caso, el peor de los escenarios que se puede configurar es el de dos instituciones que no encuentren lazos para sentarse a hablar y que se desarrollen de espaldas y sin diálogo.

Sin duda, no faltarán los auspicios ni los atajos de quienes buscan desestabilizar el departamento con fines políticos o electorales, y en ese sentido, el papel del Gobernador, de la Asamblea y de todas las autoridades chaqueñas van a resultar cruciales en una legislatura en la que la crisis económica lo va a acabar cruzando todo, pero para lo que la unidad es el mejor antídoto.


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