La invasión de los plásticos
Aunque la pandemia continúa no debemos continuar postergando los problemas importantes. En este contexto urge el desarrollo de materiales alternativos a los plásticos más biodegradables y más reciclables
Hoy la principal preocupación es reducir los contagios por Covid-19 en Bolivia y en todo el mundo, de esta manera se están haciendo esfuerzos sobrehumanos en cada país, aunque éstos signifiquen descuidar muchas otras problemáticas o acarrear otros conflictos.
Uno de los problemas que resurge con todo esto es el uso excesivo del plástico, más aún, los problemas del medioambiente han quedado en un plano muy secundario.
De acuerdo a los expertos medioambientalistas “El parón de las actividades económicas debido a la cuarentena mundial nos ha proporcionado buenas noticias a nivel ambiental: el saneamiento de la capa de ozono y la mejora de la calidad del aire y de las aguas. Sin embargo, también se ha observado un incremento en la producción y consumo de material plástico, sobre todo de usar y tirar”.
Según explican este aumento se da tanto en el uso hospitalario como en el uso doméstico que hoy ha aumentado a raíz del desconfinamiento de los ciudadanos. Pero existe también otra variable importante y ésta es el comercio.
En los hospitales el uso de este material es imprescindible. Está presente en los equipos de protección individual, en las mascarillas, en los guantes, en las batas impermeables, las gafas y viseras, y las pantallas protectoras faciales
No debemos olvidar que la contaminación por plásticos es uno de los principales problemas ambientales del planeta según el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado en 2019.
En los hospitales el uso de este material es imprescindible. Está presente en los equipos de protección individual, en las mascarillas, en los guantes, en las batas impermeables, las gafas y viseras, y las pantallas protectoras faciales.
También en diversas piezas para equipos médicos, como respiradores y ventiladores, jeringas de policarbonato, tubos médicos de PVC, bolsas de sangre, entre otros.
A causa de la pandemia, la generación de residuos hospitalarios se ha incrementado de forma exponencial. Debemos cuestionarnos el posible riesgo ambiental de estos procesos.
Los entendidos coinciden en que si no se trabaja con las condiciones óptimas para la incineración de residuos que poseen un elevado contenido en plástico, se pueden generar emisiones de compuestos cancerígenos como las dioxinas y los furanos.
Pero estos elementos de protección no solo están en los hospitales, pues tanto barbijos como protectores faciales e incluso guantes son usados por los ciudadanos que frecuentan a diario las calles de nuestra ciudad. Lo lamentable es que muchos de estos materiales terminan en el piso.
Aunque la pandemia continúa no debemos continuar postergando los problemas importantes. En este contexto urge el desarrollo de materiales alternativos a los plásticos más biodegradables y más reciclables, así como el avance en el diseño de nuevos aditivos químicos que sean menos contaminantes. Si a día de hoy dispusiéramos de estas soluciones, el actual incremento del uso de material plástico no estaría afectando tan negativamente al medio ambiente.
Los expertos recomiendan también que los gobiernos amplíen su control de los desechos plásticos, estudien sus impactos en la salud e inviertan en su gestión. Los gobiernos también deberían adoptar y aumentar la aplicación de las prohibiciones de los plásticos de un solo uso y fomentar la reducción, el reciclaje y la reutilización.


