Pequeños trabajadores y el golpe del Covid
Ya en el año 2019, el 22 por ciento de la población infantil trabajaba en el departamento de Tarija en diferentes sectores, ya sea para ayudar a su familia y en los casos más extremos para sobrevivir.
La pandemia continúa. Su fuerza ha aumentado en los últimos meses, nos ha empujado al llanto, a la preocupación, a la pobreza, a los problemas psicológicos y a muchas otras cosas más. Uno de los graves efectos de la situación lo cargan los niños, aquellos que han visto su mundo cambiado al 100%, en algunos casos sin salir de casa, con clases online y en otros trabajando el doble en las calles para ayudar a sus familias.
El aumento del trabajo infantil ha sido directo, en Tarija se ha intensificado la presencia de menores en las calles, sumado a ello las clases online los han alejado de la posibilidad de estudiar.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que la pandemia podría dejar a 300.000 niños en situación de trabajo infantil debido al impacto de la crisis. Se destaca también el hecho de que muchos niños están sufriendo la pérdida de uno o ambos padres o tutores. Se ha visto que, cuando esto ocurre, los menores rápidamente se hacen cargo de las tareas del hogar.
También, ya se ha observado un aumento del trabajo infantil producto del desempleo de los padres. De acuerdo con la OIT y UNICEF, cuando los adultos no encuentran trabajo y se quedan sin opciones para subsistir, muchas veces los niños se ven expulsados de su hogar. Así, quedan vulnerables a ser explotados o a ser víctimas de los peores tipos de trabajo infantil.
Finalmente, todos los organismos mencionados coinciden en que el aumento del trabajo infantil repercutirá mayormente en las zonas rurales en comparación con las urbanas.
Ya en el año 2019, el 22 por ciento de la población infantil trabajaba en el departamento de Tarija en diferentes sectores, ya sea para ayudar a su familia y en los casos más extremos para sobrevivir.
Los niños y adolescentes trabajadores constituyen el ocho por ciento del total de la población económicamente activa del municipio de Cercado y un 22,5 por ciento de la población total infantil dentro de estos rangos de edad, constituyéndose aproximadamente en un cinco por ciento de la población total del departamento.
El estudio de perspectivas laborales de los niños y adolescentes trabajadores que realizó el equipo de la Secretaría de la Mujer y la Familia evidencia que el 90 por ciento de los niños trabaja por necesidad y el 80 por ciento ayuda a su familia.
Según los resultados de la Encuesta de Niñas, Niños y Adolescentes que realizan una actividad laboral o trabajo (ENNA), del Instituto Nacional de Estadística (INE) del año 2016, el porcentaje bajó del 26,7 por ciento al 13,1 por ciento. Es decir que de 800.000 niños que trabajaban en el 2008, en el 2016 esta cifra descendió a 393.000 en Bolivia.
Los niños y adolescentes trabajadores constituyen el ocho por ciento del total de la población económicamente activa del municipio de Cercado
Más aún con la pandemia del Covid-19, todos los organismos internacionales que estudian esta problemática coinciden en que habrá un retroceso, que ya se ha hecho palpable, pero que aún no se ha constatado estadísticamente.
De esta manera, el abandono de sus estudios se hace más que real. Las responsabilidades han aumentado para niños y niñas, la educación online los ha excluido, y todo esto ha hecho que aumenten las probabilidades de que abandonen sus estudios.
Por el otro lado y como sombras crecen a hurtadillas problemas tales como que los niños sean susceptibles a ser explotados laboralmente y que formen parte de actividades ilícitas, las cuales ponen sus vidas en riesgo.
La tarea para los gobernantes está clara, el reto es grande, pero con un programa, coordinación, fuerza y transparencia nada es imposible. Ojalá podamos devolver un pedazo de su niñez y otro de sus sueños escolares a estos pequeños.


