Freno a los incendios

Una vez más evidenciamos que es necesario tomar conciencia y evitar que el patrimonio forestal arda. Es urgente concentrarnos en temas tan fundamentales como la salud y no dispersar esfuerzos

Los incendios forestales continúan pese a la pandemia. Ayer se registró uno en la comunidad de Monte Cercado, donde se quemaron 35 hectáreas. La causa de éstos se concentra principalmente en los chaqueos, sin embargo, es sorprendente la falta de conciencia de algunos sectores.

Lo grave es que en estos tiempos es complicado acceder a equipos de bioseguridad, vehículos y combustible. Más aún, parece ser que esto poco importa a quienes deciden continuar con estas prácticas.

En la semana que terminó también se registró un incendio en la comunidad de Guerrahuayco. Éste se extendió a otras comunidades y quemó más de 10 hectáreas de pastizales.

De acuerdo a un comunicado del Gobierno Departamental de Tarija, se conoce que el fuego fue controlado tras un arduo trabajo coordinado entre comunarios de la zona, Bomberos de la Policía y Bomberos voluntarios Brasschat. Más aún, ‘¿Cuán complicado es efectuar estas tareas en plena pandemia?

Según reportes nacionales en el país existen más incendios forestales que el año pasado y, “si la tendencia continúa, habrá una pandemia del fuego” que agravará la crisis económica y hará difícil sofocar los incendios. Así opina Pablo Solón, activista ecológico.

Según reportes nacionales en el país existen más incendios forestales que el año pasado

También se apunta que el 80% de las quemas a junio de 2020 fueron ilegales, mientras que el pasado año, al mes de agosto, el 97% también se produjeron sin autorización.

Sumado a ello se lamenta la reacción “tardía” de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, que el pasado 3 de agosto emitió la Resolución Administrativa 149/2020 de paralización temporal de autorizaciones y ejecución de quemas en Santa Cruz y Beni.

“Se trata de una norma temporal que en el fondo no ataca el origen legal y estructural que origina los incendios”, aseguran los expertos.

Sumado a ello Solón asegura que “no se abrogaron las leyes y decretos que alientan e incentivan los incendios —con multas ridículas y perdonazos—, pero además no se incide en las causas estructurales que los provocan: ganadería y soya transgénica”.

Con datos de la ABT, los incendios forestales consumieron alrededor de 5,3 millones de hectáreas en Bolivia durante 2019. El 70% de las hectáreas afectadas por el fuego en agosto y octubre del pasado año corresponden a la Chiquitanía, provocando que se declare emergencia nacional por la magnitud de las llamas.

A esto agregamos que el reporte del Centro de Planificación Territorial Autonómica (CPTA) dependiente del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis) es preocupante. La investigación menciona que durante julio, Bolivia registró 21.705 focos de calor acumulados, cifra que triplica a los 7.199 que se registraron en junio. Además, el incremento se dio especialmente en los departamentos de Santa Cruz, Beni, La Paz y Cochabamba.

Una vez más evidenciamos que es necesario tomar conciencia y evitar que el patrimonio forestal arda. Es urgente concentrarnos en temas tan fundamentales como la salud y no dispersar esfuerzos.


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