La “nueva” delincuencia y el reto
El delito al igual que todo se ha reinventado, se ha abierto espacios y se ha convertido en un gran desafío tanto para la Policía como también para las autoridades. Ya nos ha quedado claro que la pandemia no es cosa de un par de meses
La pandemia ha colgado de un hilo nuestras vidas, hay gente que sufre porque se ha contagiado del virus, mucha otra que no tiene qué comer y otra hundida en el dolor por perder a un ser querido. Sin embargo, aunque la vida se ha vuelto tan frágil hay cosas que no paran y se endurecen, en esa lista se encuentra la delincuencia y la violencia.
Si bien ya es difícil estudiar el crimen en condiciones normales lo es más en medio de esta situación. El hecho que la población se encuentre confinada tiene como consecuencia la caída de la delincuencia urbana: menos gente en la calle o la ausencia de aglomeraciones hace que el carterista o el atracador tenga menos blancos a los que atacar. El transporte público está más vacío, así como los centros comerciales o las zonas de ocio, y el turismo desaparece de las zonas más concurridas.
A todo ello se suma la mayor presencia policial por las calles para controlar el cumplimiento del confinamiento (un control formal) o que muchos de nosotros estamos en un balcón mirando esta nueva realidad que nos toca vivir (un control informal), el ladrón actúa bajo condiciones que no son ni normales ni ideales.
¿Pero qué ha sucedió en estos últimos días en Tarija? Han aumentado los casos de violencia intrafamiliar, pues hoy tanto víctima como victimador están en el mismo espacio. A diferencia de la delincuencia callejera, la probabilidad de que este tipo de delincuencia ocurra es peligrosamente mayor.
Otro fenómeno que hemos visto crecer en los últimos días es la ciberdelincuencia. En Tarija ya suman muchos casos de este tipo y lo lamentable es que no logran ser resueltos.
De acuerdo a los últimos reportes brindados por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), aquellos que cometen las estafas utilizando las redes sociales, casi en la totalidad de los casos, no logran ser descubiertos ni atrapados, toda vez que usan cuentas y datos falsos para cometer los delitos.
Es importante estar preparados, analizar en todo momento los efectos de la pandemia, saber responder a los desafíos y sobre todo avanzar
A esto, se suma la dificultad que hay en la Policía para realizar los seguimientos cibernéticos, pero, además, que en muchos de los casos, estas estafas son cometidas desde el extranjero.
Más aún, mientras desde la Policía se da cuenta de la dificultad de detectar estos crímenes los hechos suman y cada vez es más nuestra gente afectada. La pandemia nos ha puesto de cabeza en todas las áreas, pero eso no debe ser una debilidad, pues también nos va dejando claros los retos.
Es importante estar preparados, analizar en todo momento los efectos de la pandemia, saber responder a los desafíos y sobre todo avanzar en la prevención. Este trabajo según los expertos pasa también por una investigación científica de alta calidad.
El delito al igual que todo se ha reinventado, se ha abierto espacios y se ha convertido en un gran desafío tanto para la Policía como también para las autoridades. Ya nos ha quedado claro que la pandemia no es cosa de un par de meses, ya no es hora de improvisar es hora de actuar sobre sus efectos en toda área antes que éstos agraven aún más la situación.


