Una gran tarea diaria
La reactivación económica se yergue como una necesidad, es entendible y urgente, pero ¿cómo lo hacemos? Con gran disciplina, con compromiso, empatía y respeto diario
Poco a poco y de acuerdo a la fase II de la cuarentena muchas actividades económicas comienzan a reactivarse. Los protocolos de seguridad han sido instalados, sin embargo, no es tarea fácil. En muchos sectores como el Transporte la tarea se levanta como un gran desafío.
Sucede lo mismo con los servicios de delivery, el comercio informal y otras actividades que escapan al control, e incluso no brindan lo necesario a sus trabajadores.
Estamos en medio de una gran escalada de casos, de eso no cabe duda, y es cuando debemos ponernos firmes en cumplir con los protocolos de seguridad desde nosotros mismos como ciudadanos, pero también como empresarios, transportistas, comercializadores y más.
Tarija reportó 170 nuevos casos de Covid-19 el 10 de julio, cuando el rango promedio de positivos era de entre 70 y 80 pacientes al día. Y aunque esta escalada, en parte, está relacionada con el rastrillaje que se realiza en la ciudad como en algunas provincias, no deja de impactarnos y de plantearnos la urgente necesidad de hacer bien las cosas.
En Bolivia estamos acostumbrados a cumplir las reglas a medias, a burlar los controles, a la coima, a “no se va a volver a repetir jefe”, pero que quede claro que en este contexto esto no nos va funcionar.
Hemos sido testigos del deterioro de salud de muchos bolivianos y de cientos de fallecimientos. Acatemos las normas, nos cuidemos y cuidemos al prójimo. Si alguien de nosotros se infecta la cadena es interminable y no solo afecta a nuestra familia sino a muchas otras.
Tarija reportó 170 nuevos casos de Covid-19 el 10 de julio, cuando el rango promedio de positivos era de entre 70 y 80 pacientes al día
En este contexto será importante que todos los sectores que reinician sus actividades lo hagan de una manera correcta y responsable. Por ahora la Terminal de Buses se mantiene cerrada, pues muchos de los protocolos de seguridad solicitados aún no han sido alcanzados y hoy el reto está en lograrlo de la mejor manera.
Hasta el momento son muchos los países que han flexibilizado sus cuarentenas y han tenido que retornar a la rigidez por la explosión de casos, producto de no cumplir con el distanciamiento, uso de barbijo y protocolos de bioseguridad en el caso de las empresas. Éste es el caso de la Argentina. En Bolivia ha pasado lo mismo en departamentos como Cochabamba.
La necesidad estaba clara, había que reactivar la economía, una economía golpeada frente a un virus que no hace diferencias, que no ha permitido salir y ha afectado más a unos que a otros, pero finalmente a todos.
La reactivación económica se yergue como una necesidad, es entendible y urgente, pero ¿cómo lo hacemos? Con disciplina, con compromiso, empatía y respeto diario.
Tomemos conciencia de lo que enfrentamos, llevar el pan a casa es urgente, pero también lo es la salud de nuestros seres queridos. Tenemos en las manos una gran responsabilidad que nos exige una gran tarea diaria, que por supuesto vamos a poder cumplir para salir adelante.


