Con fuerza, unidad y conciencia
Ya de críticas tenemos mucho, ya de peleas está inundado el mundo y con indisciplina se han perdido las más grandes batallas
Tarija está en medio de la tormenta, una pandemia que amenaza la vida de todos. El encapsulamiento se amplía y de a poco vemos que no solo personas ajenas a nuestras familias tienen Covid-19, el virus ya lo tienen los amigos y hasta la misma familia.
Es importante ahora más que nunca actuar con responsabilidad, con tolerancia, con esperanza y mucha fe. Es fundamental dejar las críticas a un lado y coadyuvar con las medidas afrontadas. El encapsulamiento es una medida estricta y dura, sin embargo, es un esfuerzo que debemos acatar de manera conjunta para salvar lo más preciado que tenemos, nuestra vida.
Quizás sea la única vía para que todos podamos volver a ganarnos el pan de cada día, como se debe y lo antes posible. El trabajo de la aplicación de pruebas rápidas comenzó una semana atrás y hacen falta siete días más para poder concluirlo, de lo contrario el esfuerzo de muchos será en vano.
En esto hay muchos que están a favor y muchos otros en contra. Sobre todo, quienes viven del día a día. En las últimas horas mensajes convocando a marchas han inundado las redes sociales ¿pero es esto realmente responsable?, si bien la libertad de expresión y de divergencia es un derecho, el virus no entiende razones y en definitiva las concentraciones son un riesgo.
Lo que menos debemos hacer ahora es enfrentarnos, o criticar sin construir. La clave está en la unidad y un paso más allá en la solidaridad con quienes están pasando momentos difíciles económicamente.
Tiene razón el que ha hecho el gran esfuerzo de no salir y tiene razón el que quiere salir para ganarse el pan de cada día, pero no se trata de eso sino de un esfuerzo conjunto y necesario
Los escribíamos ayer, “un esfuerzo más” será necesario, más aún cuando el peligro del descontrol de casos amenaza nuestro débil sistema de salud. A la fecha las Unidades de Terapia Intensiva (UTIS) en medio país ya están saturadas y los muertos oficialmente registrados se cuentan por centenares.
Los departamentos con mayores casos en Bolivia como Santa Cruz y Beni nos están mostrando escenas desgarradoras, donde la gente ya no solo protesta por su economía sino por la impotencia de no poder darle una atención de salud digna a su familia o incluso por no poder darle nada de atención a ese padre, a esa madre o a ese hijo que no encuentra donde ser atendido.
De hecho, no queremos eso para Tarija. En el departamento ya hay 10 fallecidos, personas que oscilan entre los 30 y 60 años en su mayoría. Más que una cifra son un vacío, un ya no tener padre, hermano, hermana o hija para varias familias.
Debemos entender que siete días más por el bienestar de los nuestros es fundamental. Nos ayudemos, cumplamos con las normas y apoyemos al que no tiene para subsistir en este tiempo.
Tiene razón el que ha hecho el gran esfuerzo de no salir y tiene razón el que quiere salir para ganarse el pan de cada día, pero no se trata de eso sino de un esfuerzo conjunto y necesario.
Ya de críticas tenemos mucho, ya de peleas está inundado el mundo y con indisciplina se han perdido las más grandes batallas.


