Alerta con los incendios

El año pasado el país sufrió una de las más grandes catástrofes incendiarias de su historia reciente

Los incendios van tomando nuevamente el panorama, pues a pesar de la cuarentena irrumpen y hoy se constituyen en grandes amenazas. En este marco las quemas agrícolas para limpiar parcelas y ampliar áreas de cultivo han comenzado a expandirse silenciosamente en Bolivia antes de lo previsto. Esto ha provocado alarma por el temor a que se repitan los fuertes incendios forestales del año 2019 y más aún en medio de la pandemia.

 

Entre el 1 de enero y el 6 de mayo se registraron 25.274 “focos de calor” en nuestro país, un 80 % más que los 14.048 reportados en el mismo período del 2019, según el informe satelital Aqua_MT. Las regiones más afectadas son Santa Cruz (este, 19.614), Tarija (sur, 2.309) y Beni (noreste, 2.298), según el mismo reporte.

 

Nuestro departamento se encuentra en segundo lugar, lo cual es preocupante. Ayer se suscitó un incendio en la comunidad de Cañas del municipio de Padcaya, el director de la unidad de Bomberos de la Policía, coronel Nery Ortiz, informó que se quemaron más de 400 hectáreas.

 

El fuego puso en riesgo a una parte de las comunidades de Rosillas, Abra de San Miguel y el Valle de los Cóndores. Con suerte y tras varias horas de intenso trabajo realizado por Bomberos de la Policía, Bomberos voluntarios Brasschaat y Ángeles en el Fuego, además de efectivos militares del Regimiento Padilla y comunarios de la zona, se logró sofocar el fuego.

 

Pero es éste uno más de los muchos incendios que se están registrando. El último reporte del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) señala que desde que inició el presente año hasta el 24 de abril se registraron 3.587 focos de calor en el territorio boliviano. Es la cifra más alta que para esa fecha se ha registrado en los últimos diez años.

 

Esto preocupa debido a que el año pasado el país sufrió una de las más grandes catástrofes incendiarias de su historia reciente, en la que millones de hectáreas fueron arrasadas por el fuego.

Entre el 1 de enero y el 6 de mayo se registraron 25.274 “focos de calor” en Bolivia, un 80 % más que los 14.048 reportados en el mismo período del 2019

 

Otro factor de alarma es que este incremento en los focos de quema se da en el marco de la pandemia del coronavirus y en la extrema situación de “distanciamiento social” que vive Bolivia, lo que dificulta dar una respuesta apropiada desde el Estado y la sociedad civil. Diversos colectivos e instituciones vienen cuestionado el accionar del gobierno y relacionan los incendios con el modelo agroindustrial.

 

Lo lamentable es que el pronóstico da cuenta que los incendios continuarán. Sin embargo, confiados en el valor de la palabra instamos a tomar conciencia, a no permitir que el patrimonio forestal arda, sin hacer otra cosa que buscar excusas y chivos expiatorios.

 

Pongamos freno a la desidia, a los intereses creados, a las manipulaciones y a la falta de escrúpulos a la hora de la gestión. Es hora de empezar a construir, que de destruir ya se encarga el fuego.


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