Ojo con la violencia a la mujer
Llamamos a las autoridades a no descuidar este problema, que también se está llevando vidas y está dejando secuelas irremediables en la vida de muchos niños. Los números habilitados deben funcionar, el botón de pánico debe servir
La pandemia ha concentrado toda la atención de las autoridades y sociedad, tanto que muchas problemáticas han quedado en segundo plano. Una de las más importantes es la violencia contra la mujer, que aunque en principio se ha hablado de ella, más tarde se la ha olvidado.
Hoy varios colectivos de mujeres en Tarija han denunciado que en los números habilitados para las llamadas de emergencia nadie contesta, que el botón de pánico no funciona y que la violencia en casa se hace insostenible.
Por lo tanto activistas, armadas de una campaña que llama a hacer una denuncia por día buscan controlar, esa que ya en el mundo entero se ha llamado, “la otra pandemia”. Pero es prácticamente imposible. Hasta el 14 de mayo Bolivia registraba 41 feminicidios y 12.419 casos de violencia contra la mujer en todo el país.
Hace poco la Red Contra la Violencia a las Mujeres de Cochabamba emitió un pronunciamiento en las redes sociales en el que señala un crecimiento de la cantidad de agresiones durante la cuarentena por la pandemia global del coronavirus COVID-19.
El comunicado inicia con la pregunta “¿acaso la violencia no es una prioridad nacional?” y detalla los problemas que recientemente pasó una de las víctimas, quien sufrió violencia psicológica, física (tentativa de feminicidio) y agresiones de su expareja a sus hijos. Tras la aprehensión del imputado, el fiscal de turno determinó liberarlo “porque no se encontraron elementos suficientes”.
Se solicita el endurecimiento de las penas para los agresores (garantizando su salida del hogar de la víctima y su familia), celeridad y prioridad para las investigaciones
“Esto es algo inaceptable porque no solo se libera al agresor, sino que también la víctima debe seguir compartiendo el techo con él. Se entiende la emergencia sanitaria del COVID-19, pero estos casos merecen atención inmediata y oportuna por parte de las autoridades policiales, fiscales y el Ministerio Público”, sostuvo la directora nacional de la Coordinadora de la Mujer, Mónica Novillo, en una entrevista con el diario Opinión.
De acuerdo a los expertos el confinamiento aviva la tensión y el estrés generados por preocupaciones relacionadas con la seguridad, la salud y el dinero. Asimismo, refuerza el aislamiento de las mujeres que tienen compañeros violentos, separándolas de las personas y los recursos que mejor pueden ayudarlas.
Es la situación perfecta para ejercer un comportamiento controlador y violento en el hogar. En el pronunciamiento se solicita el endurecimiento de las penas para los agresores (garantizando su salida del hogar de la víctima y su familia), celeridad y prioridad para las investigaciones, además de apertura de procesos contra funcionarios del Ministerio Público relacionados al caso descrito por “incumplimiento de deberes”.
Una vez más llamamos a las autoridades a no descuidar este problema, que también se está llevando vidas y está dejando secuelas irremediables en la vida de muchos niños. Los números habilitados deben funcionar, el botón de pánico debe servir. Se realizaron inversiones tanto de ideas como de dinero y, aunque en algunos departamentos se levantó la cuarentena rígida no se ha vuelto a la normalidad, las víctimas continúan acalladas. No es el momento de retroceder.


