¿Por qué llegamos a los 10.000 casos de Covid en Bolivia en mayo?

La cifra no tiene nada que ver con que “nos ha ido bien”, como auguraba el Ministro Navajas, pues apenas se hacen los 1.300 test diarios. Lo que se ha elevado a tasas preocupantes es la tasa de acierto, muy superior a la que estima como prudente la OMS

A principios del mes de mayo, el entonces ministro de Salud Marcelo Navajas se presentó en la Asamblea Plurinacional de Bolivia a promocionar la Ley que garantizaba el pago doble a médicos por la pandemia, y muy suelto de cuerpo dijo que en mayo “si nos oba a bien”, llegaríamos a 10.000 casos positivos de coronavirus.

Entonces había unos 1.400 casos identificados en el país y ya empezaba a pintar feo. La cifra era evidentemente factible viendo lo que ya sucedía en el entorno y se había visto en países vecinos. Si se puso el grito en el cielo no fue tanto por lo que dijo, sino por cómo lo dijo. Sobre todo la coletilla del “muchos morirán”.

El Gobierno por entonces ya había vetado el uso de pruebas rápidas, pese a que en todos los países se había evidenciado su utilidad en el rastreo más allá de la poca sensibilidad que pudiera tener. Con todo, ya empezaba a dar muestras de que quería levantar la cuarentena, tal vez por aquello de quedar bien con Dios y con el Diablo en un momento tan delicado para el país.

En la última semana de mayo, y según los mismos datos del Ministerio de Salud, se han hecho 1.004 pruebas diarias en las que se detectaron 3.319 positivos, es decir, 475 diarios, lo que da una tasa de “acierto” del 47%.

Los casos ya habían explotado en Beni y en Santa Cruz el crecimiento era ya exponencial. No había que hacer muchos cuadritos matemáticos para entender que el asunto se iba a disparar, pero el as en la manga era el “si nos va bien”, es decir, para el Gobierno, 10.000 era una cifra asumible que iba a ser vendida como buena.

Navajas, graduado de trilero en sus años de medicina política desde la clínica privada, sabía que la cifra dependía esencialmente del número de pruebas que se hicieran a diario, así como del éxito del mismo. Navajas ya había ensayado ese protocolo que exigía tener prácticamente todos los síntomas para someterse a un test, con lo cual, la demanda no podía multiplicarse demasiado.

En la primera semana de mayo, y según los datos del Ministerio de Salud, se hizo un promedio de 506 pruebas diarias en la que se detectaron 852 positivos, es decir, 121 diarios, lo que daba una tasa de “acierto” del 24%.

En la última semana de mayo, y según los mismos datos del Ministerio de Salud, se han hecho 1.004 pruebas diarias en las que se detectaron 3.319 positivos, es decir, 475 diarios, lo que da una tasa de “acierto” del 47%.

La cifra es alarmante, peor si se tiene en cuenta solo los departamentos de Beni y Santa Cruz, que concentran más de los dos tercios de casos con tasas de acierto por encima del 60%. La OMS recomienda como estrategia multiplicar la cantidad de test y considera un tratamiento óptimo que los “aciertos” estén entre el 10 o el 15%. Los datos de Bolivia indican que prácticamente se hacen pruebas para confirmar lo evidente.

Todavía no se han consolidado las 1.300 pruebas diarias que el Ministerio de Salud se marcó como máximo diario – una cantidad minúscula en relación a países del entorno – pero los porcentajes de acierto han crecido hasta límites muy preocupantes en los últimos días, donde además se ha evidenciado que en Cochabamba y La Paz también hay casos; lo que no hay es un trabajo activo de rastreo ni mucha voluntad para ir al médico, ergo… solo se contabilizan los graves.

Los datos dan cuenta de que sí llegamos a 10.000 – las matemáticas lo hacían imposible sin elevar la tasa de acierto y la cantidad de pruebas, como se ha hecho en la última semana – pero eso no significa ni mucho menos que “nos ha ido bien”. El Gobierno ha fracasado en la estrategia social y en la médica y ha atentado contra la cuarentena con decretos temerarios. Es mejor no especular sobre lo que puede pasar en junio, pero la enfermedad está lejos del control, o del “pico de la curva”.


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