Tomayapo volvió al triunfo en el IV Centenario
este domingo en el estadio IV Centenario de Tarija, en el marco del cotejo reprogramado correspondiente a la décima fecha del Torneo de la División Profesional. Con esta victoria, el cuadro tarijeño logró abandonar el último lugar de la tabla de posiciones, un alivio importante para un plantel que venía atravesando semanas complicadas y necesitaba con urgencia sumar de a tres para recuperar confianza y esperanza en el campeonato.
El equipo tarijeño estaba obligado a ganar, conscientes de que una nueva derrota podía hundirlos aún más en la crisis. El triunfo les permitió escalar al decimocuarto puesto con ocho unidades, dejando en el fondo a Gualberto Villarroel San José, que apenas acumula cinco puntos y todavía tiene un partido pendiente. Independiente, por su parte, pese a la caída, se mantiene en la sexta posición con 12 unidades, aunque perdió la oportunidad de acercarse a los líderes del torneo.
El encuentro comenzó con un Tomayapo decidido a imponer condiciones desde el pitazo inicial. El equipo local mostró una propuesta ofensiva, presionando alto y generando ocasiones claras en los primeros minutos. Sin embargo, se encontró con la seguridad del arquero Jhohan Gutiérrez, quien se convirtió en figura al contener los remates de Ronald Cupellar a los 2 minutos y de Ramiro Egüez a los 6, evitando que los tarijeños se adelantaran rápidamente en el marcador.
En el segundo tiempo, la intensidad no bajó. Tomayapo buscó abrir el marcador y lo consiguió momentáneamente con un cabezazo de Marvin Bejarano tras un centro preciso a los 51 minutos. La celebración fue efímera, pues el VAR intervino y anuló la acción por posición adelantada, generando frustración en la hinchada local. No obstante, la insistencia del cuadro tarijeño dio frutos a los 57 minutos, cuando Egüez quedó solo frente al arquero y definió de zurda para poner el 1-0.
La alegría se extendió apenas cuatro minutos, ya que a los 61 el árbitro sancionó un penal a favor de Tomayapo por una mano dentro del área. Rodrigo Rivas asumió la responsabilidad y, con serenidad, convirtió desde los doce pasos a los 62, ampliando la ventaja y desatando la euforia en las tribunas. Sin embargo, el partido se complicó a los 73 minutos, cuando Alexis Ribera fue expulsado por una dura falta, dejando a los locales con diez hombres y obligándolos a redoblar esfuerzos defensivos.
Lejos de rendirse, Tomayapo encontró el gol de la tranquilidad a los 79 minutos. Javier Guerra, tras un buen pase de cabeza de Bejarano, definió con precisión para establecer el 2-1 definitivo. El tanto fue celebrado con intensidad, pues significaba acercarse a una victoria vital en la lucha por salir del fondo de la tabla. Independiente intentó reaccionar en los minutos finales, pero no logró superar la resistencia del conjunto tarijeño. Para colmo, a los 96 minutos, Cristian Urdininea vio la tarjeta roja directa por una fuerte entrada, dejando también a los capitalinos con diez jugadores.
El pitazo final desató la alegría de los hinchas locales, que reconocieron el esfuerzo de un equipo que, pese a las adversidades, supo imponerse y sumar tres puntos fundamentales. Este triunfo no solo tiene valor en lo estadístico, sino también en lo anímico, ya que devuelve confianza a un plantel que busca consolidarse y escapar definitivamente de los últimos lugares. La victoria de Tomayapo demuestra que, con entrega y determinación, aún puede aspirar a mejorar su campaña en el torneo.





