El plan del Real Madrid y el Barcelona con sus jóvenes
El mercado ha cambiado. Los precios de los cracks mundiales están por las nubes y los grandes clubes españoles no tienen la superioridad económica de antaño. La llegada del fútbol moderno, de jeques y otros magnates a las presidencias, ha provocado que conjuntos de la Premier, la Ligue 1 o...



El mercado ha cambiado. Los precios de los cracks mundiales están por las nubes y los grandes clubes españoles no tienen la superioridad económica de antaño. La llegada del fútbol moderno, de jeques y otros magnates a las presidencias, ha provocado que conjuntos de la Premier, la Ligue 1 o el Calcio compitan de tú a tú o por encima de las posibilidades de Madrid y Barça.
Eso ha estimulado que los dos clubes de nuestro fútbol hayan tenido que agudizar el ingenio y trabajar desde más abajo en la cadena para poder firmar a cracks con proyección. Jóvenes que, quizá sin alcanzar el grado de madurez necesaria, sirvan como apuesta para el futuro. No todo pueden ser cracks contrastados y, por eso, los dos grandes de nuestro fútbol han firmado en la última década un puñado de futbolistas con la intención de que su explosión se diera en casa con los años. Desde España analizaron los fichajes menores de 24 años más importantes que han realizado ambos clubes en la esta década.
El Barça arrancó con esta estrategia en la campaña 2012-2013 cuando firmó a un joven Jordi Alba por 14 millones de euros. Neymar sí llegó con más nombre pero procedente de Brasil por 103,5 millones de euros. Lo hizo con 21 años, uno menos que Ter Stegen cuando aterrizó en la 2014-15 por 12 millones de euros. El brasileño jugó 186 partidos haciendo 105 goles mientras que el arquero lleva 213 duelos defendiendo la portería azulgrana.
Tras él llegaron Umtiti en la 2016-17 por 25 millones, el defensor ha jugado 105 partidos haciendo dos goles. Por esa línea va Lenglet, llegado en la 2018-2019 por 35,9 millones. El francés ya ha jugado 65 partidos anotando 3 goles. Ese mismo año llegaría Arthur (22 años y 31 millones), quien poco a poco va haciéndose con la titularidad en el Camp Nou. Un estatus, el de titular indiscutible, que también le está costando alcanzar a Dembélé pese al gran desembolso que hicieron los catalanes cuando le pagaron tres años por 125 millones. Hasta ahora su bagaje no es de crack mundial como se presuponía: 74 partidos y 19 goles. Todibo (19 años, 1 millón al Toulouse en a 2018-19 y 5 partidos) y De Jong (22 años, 75 kilos, 24 partidos y 1 gol).
El plan le funciona al Madrid
Estas nueve jóvenes joyas le costaron al Barça 422,4 millones de euros. Al Real Madrid, los siguientes 16 futbolistas seleccionados sumaron la cuantía de 338 millones. La cuenta la abrió Özil en la 2010-11. El alemán costó 15 kilos e hizo 27 goles en 159 partidos. Su juego fue bueno en Chamartín, pero no terminó de explotar del todo. Casos similares fueron esa misma temporada el de Khedira (23 años, 10 millones, 161 partidos y 9 goles) y el de Di María (22 años, 25 millones, 190 partidos y 36 goles).
Un año después llegaría Varane por 10 millones que, 296 partidos, 13 goles y un puñado de títulos después, su coste resulta una ganga como también ocurre con el de Casemiro (firmó con 20 años por 6 millones y suma 216 partidos y 20 goles), Carvajal (21 años, 6,5 millones, 256 partidos y 6 goles), Asensio (18 años, 3,7 millones) y el recién alzado a los altares Valverde (18 años, 5 millones, 42 partidos y 2 goles). Otros como Vinícius (18 años, 45 millones, 45 partidos y 5 goles), Rodrygo (17 años, 45 millones, 13 partidos y 6 goles), Militao (21 años, 50 millones y 7 partidos), Kubo (18 años, 2 millones y sin debutar en competición oficial) y Odegaard (16 años, 2,8 millones y 2 partidos) están aún por explotar.
Los blancos se han gastado 104,4 millones de euros menos en los fichajes anteriormente mencionados. Ante un mercado cada vez más inflado, ambos clubes se han visto obligados a cambiar la estrategia. El tiempo dirá cuáles de sus operaciones han resultado más acertadas.
Eso ha estimulado que los dos clubes de nuestro fútbol hayan tenido que agudizar el ingenio y trabajar desde más abajo en la cadena para poder firmar a cracks con proyección. Jóvenes que, quizá sin alcanzar el grado de madurez necesaria, sirvan como apuesta para el futuro. No todo pueden ser cracks contrastados y, por eso, los dos grandes de nuestro fútbol han firmado en la última década un puñado de futbolistas con la intención de que su explosión se diera en casa con los años. Desde España analizaron los fichajes menores de 24 años más importantes que han realizado ambos clubes en la esta década.
El Barça arrancó con esta estrategia en la campaña 2012-2013 cuando firmó a un joven Jordi Alba por 14 millones de euros. Neymar sí llegó con más nombre pero procedente de Brasil por 103,5 millones de euros. Lo hizo con 21 años, uno menos que Ter Stegen cuando aterrizó en la 2014-15 por 12 millones de euros. El brasileño jugó 186 partidos haciendo 105 goles mientras que el arquero lleva 213 duelos defendiendo la portería azulgrana.
Tras él llegaron Umtiti en la 2016-17 por 25 millones, el defensor ha jugado 105 partidos haciendo dos goles. Por esa línea va Lenglet, llegado en la 2018-2019 por 35,9 millones. El francés ya ha jugado 65 partidos anotando 3 goles. Ese mismo año llegaría Arthur (22 años y 31 millones), quien poco a poco va haciéndose con la titularidad en el Camp Nou. Un estatus, el de titular indiscutible, que también le está costando alcanzar a Dembélé pese al gran desembolso que hicieron los catalanes cuando le pagaron tres años por 125 millones. Hasta ahora su bagaje no es de crack mundial como se presuponía: 74 partidos y 19 goles. Todibo (19 años, 1 millón al Toulouse en a 2018-19 y 5 partidos) y De Jong (22 años, 75 kilos, 24 partidos y 1 gol).
El plan le funciona al Madrid
Estas nueve jóvenes joyas le costaron al Barça 422,4 millones de euros. Al Real Madrid, los siguientes 16 futbolistas seleccionados sumaron la cuantía de 338 millones. La cuenta la abrió Özil en la 2010-11. El alemán costó 15 kilos e hizo 27 goles en 159 partidos. Su juego fue bueno en Chamartín, pero no terminó de explotar del todo. Casos similares fueron esa misma temporada el de Khedira (23 años, 10 millones, 161 partidos y 9 goles) y el de Di María (22 años, 25 millones, 190 partidos y 36 goles).
Un año después llegaría Varane por 10 millones que, 296 partidos, 13 goles y un puñado de títulos después, su coste resulta una ganga como también ocurre con el de Casemiro (firmó con 20 años por 6 millones y suma 216 partidos y 20 goles), Carvajal (21 años, 6,5 millones, 256 partidos y 6 goles), Asensio (18 años, 3,7 millones) y el recién alzado a los altares Valverde (18 años, 5 millones, 42 partidos y 2 goles). Otros como Vinícius (18 años, 45 millones, 45 partidos y 5 goles), Rodrygo (17 años, 45 millones, 13 partidos y 6 goles), Militao (21 años, 50 millones y 7 partidos), Kubo (18 años, 2 millones y sin debutar en competición oficial) y Odegaard (16 años, 2,8 millones y 2 partidos) están aún por explotar.
Los blancos se han gastado 104,4 millones de euros menos en los fichajes anteriormente mencionados. Ante un mercado cada vez más inflado, ambos clubes se han visto obligados a cambiar la estrategia. El tiempo dirá cuáles de sus operaciones han resultado más acertadas.