Denuncian loteamiento general en el municipio de San Lorenzo

Continúan los loteamientos en el área rural

El vicepresidente del Comité Cívico de San Lorenzo, Manuel Cuenca, manifestó su preocupación por los loteamientos ilegales en el área rural y urbana que se realizan en este municipio y por la dejadez de las autoridades. Empero, el alcalde de San Lorenzo, Miguel Ávila, desmintió la existencia de irregularidades en el área urbana, aunque admitió que existen parcelamientos en el área rural.

Cuenca denunció que no hay un plan regularizador y se están loteando las áreas verdes en el área urbana de San Lorenzo. “Estos loteadores ven cómo hacer engordar su negocio. Hay una situación muy preocupante porque nos están dejando sin áreas verdes y comunales para cultivos”, expuso.

El municipio es la entidad encargada para regularizar los conflictos dentro de la urbe, pero Cuenca manifestó que a pesar de los reclamos que se realizaron ante el Gobierno Municipal no se hizo ninguna acción que pueda paralizar estos hechos.

Además, reveló que en el área rural se están mercantilizando las tierras. “Erquis es rural pero están vendiendo lotes. Tiene que haber un orden regularizador”, pidió el cívico y explicó que el Concejo Municipal tampoco se pronunció por esta situación. Un trabajo pendiente es definir la mancha urbana de San Lorenzo porque perjudica a las personas que adquieren nuevos lotes parcelados en el área rural, ya que los proyectos y los presupuestos son diferentes entre ambas zonas.

Rancho Norte, Rancho Sur y Erquis son las comunidades más afectadas. “Si pasan por el mercado Campesino podrán ver las inmobiliarias que exponen carteles ofreciendo lotes en Santa Bárbara, en Erquis, en Rancho y no sabemos qué hacer. Tengo entendido que hay una ley que regulariza todo esto y que está prohibido, pero aun así le venden a la gente y no sé qué garantía tienen”, expuso Cuenca.

El Alcalde de San Lorenzo explicó que la zona rural presenta un fenómeno de parcelación no permitida por la ley. El Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) expone que cuando se otorga un terreno rural no puede ser parcelado, pero debido a un crecimiento poblacional anterior a la modificación de la mancha urbana se está violando la normativa.

“Si se aplicara la Ley según el INRA estas propiedades deberían ser revertidas. Lo que esta ocurriendo es que el INRA está siendo ignorado como lo fue la Ley de la Reforma Agraria durante más de 60 años”, dijo.

En este sentido, explicó que la normativa vigente clasifica la propiedad entre urbana y rural. Esta última está considerada patrimonio familiar inembargable y por lo tanto es indivisible.
“Pero en la realidad vemos que la gente se ha comportado como propietaria urbana, ha ido parcelando y urbanizando. Hoy está ocurriendo el mismo fenómeno que pasó con la Ley de la Reforma Agraria y los únicos que pueden controlar esto y revertir las propiedades que no están cumpliendo su función social es el Instituto Nacional de Reforma Agraria”, sostuvo.

Zona rural de Cercado también es afectada

La dirigente campesina, Marcela Guerrero, expuso que el conflicto de loteamiento de tierras también se presenta en Cercado. Si bien este municipio tiene definido el radio urbano desde hace poco, indicó que la Unidad de Ordenamiento Territorial no controla los loteamientos prohibidos ni concientiza a la población sobre la ilegalidad de la compra de estos terrenos.

Según la normativa, se debería prohibir la construcción de bienes inmuebles dentro de terrenos adquiridos de forma ilegal. “Hay un régimen agrario que es muy diferente de lo que es el régimen del área urbana. Esta situación hace que haya mucha gente engañada y estafada y no tendrán goce de la seguridad jurídica”, señaló Guerrero. Por otro lado, el alcance de servicios de luz, agua y gas no están contemplados para aquellas urbanizaciones que se encuentren en las comunidades campesinas.

Aquellos nuevos propietarios que compraron sus terrenos a loteadores no cuentan con las garantías de pertenecer a una zona que tenga un plan de servicios a corto plazo y al final las familias terminan viviendo en condiciones por debajo de las mínimas.