Extraído del libro “Tarija… Las raíces de lo nuestro, siempre perceptibles, siempre presentes” de Edwin Rivera Miranda
Emma Luz Espinosa Lora
La familia de Emma Espinosa Lora



La familia de Emma Espinosa Lora, fue para ella una verdadera escuela de austeridad. Por momentos la educaron con rigor, para inculcarle el respeto por las cosas del espíritu y la indiferencia por los bienes terrenos.
Nació en la ciudad de Tarija, el 25 de julio de 1915. Sus padres Andrés Espinosa Delgado y Amalia Lora Iñiguez, fervientes profesantes del catolicismo.
Intrépida buscadora de la justicia, ensayista, narradora, poeta. Frecuentó los más diversos literarios.
El 1 de julio de 1946, desde Buenos Aires, Constancio C. Vigil remite un “Mensaje a los Niños Tarijeños”:
La visita de Emma Espinosa Lora me ha impresionado profundamente, me hallé ante un gran espíritu y un gran corazón. Es para mí alegría inmensa saber que por medio de ella llegarán hasta ustedes mis palabras. Yo anhelo serles útil para afrontar la vida, para ayudarlos a comprender a Dios y para encaminarlos hacia la felicidad. En cuanto escribo pongo mi confianza en ustedes los niños, los encargados de cumplir mañana los ideales que amo.
Al estudiar y al ser buenas personas sirven y engrandecen a la noble patria boliviana, y se incorporan a la causa de América, que significa la verdad, la justicia y el amor. Ustedes son mi alegría y mi esperanza.
Con todo mi cariño estrecho a cada uno en un abrazo y me junto con ustedes para marchar hacia el glorioso futuro.
Constancio C. Vigil
Habiendo concluido el bachillerato en el Colegio Nacional “San Luis”, sus padres la envían a estudiar a la ciudad de La Paz, al Instituto de comercio e inglés, llamado “Academia GREC”, graduándose como Contadora, con amplio conocimiento del idioma inglés.
Emma, una mujer de espíritu muy altruista, gustaba intensamente de la lectura de los libros de Constancio Vigil, entre otros como libros religiosos, practicante de la religión católica.
Era de carácter muy afable, siendo muy solidaria y empática, disfrutaba mucho de realizar trabajos de diferente índole.
Participó activamente en la Confederación Nacional de Instituciones Femeninas CONIF, siendo una de las socias fundadoras de la institución en Tarija. Fundadora junto a reconocidos personajes del ámbito cultural de Tarija del “Club del Libro”.
También participó en actividades de voluntariado con las Damas Vicentinas, la Congregación de la Legión de María, cuya principal actividad era la de rezar el Santo Rosario en la cárcel que otrora estaba ubicada en el actual edificio del Cabildo. Ella, manifestaba que había que llegar con mucha solidaridad con las personas que se encontraban privadas de libertad, a fin de que reciban un poco de paz en su corazón y de esa manera conozcan al Señor.
Trabajó en el Movimiento Cívico de Tarija, siempre estaba muy pendiente de velar por los intereses de su tierra. Destacada profesora del Colegio Nacional “San Luis”.
Su vida fue muy interesante, pese a la gran dificultad que era su vista, a temprana edad tuvo un accidente que le ocasionó el desprendimiento de retina. Sin embargo ella disfrutaba mucho de enseñar, trabajar intensamente en las diferentes instituciones y de escribir trabajos para las mismas.
Destacada poeta, sus poemas fueron publicados varios periódicos de la ciudad de Tarija y de La Paz. En 1949, entre 400 participantes de todos los países hispanoamericanos gana un concurso poético en Montevideo (Uruguay), con su poema Ruego a los Caminos, siendo acreedora a que el citado poema sea publicado en el Libro “Valores de América. Antología de poetas americanos” de Mabel C. Lassus Blanco, en la Editorial Artística Americana.
Falleció el 9 de octubre de 1986, sus restos descansan en el Cementerio General de la ciudad de Tarija (calle 2 esq. C).
TARIJA
por Edwin Rivera Miranda
Tarija:
Tu suelo es fecundo,
con verdor profundo,
donde las flores brillan
y tus aves alegres trinan.
Bajo tu límpido cielo
el Guadalquivir cristalino
en su apacible camino,
le da alma y vida a tu sino.
Tarija:
Tu aire es tan sutil
que no apaga un candil.
Eres valle perfumado
de mil aromas saturado.
Tus aguas aledañas
acarician tus montañas,
en días de sol fulgente
dan frescor a tu ambiente.
Tarija:
Tus mozas son gemas preciosas
en la sien con pétalos de rosas,
de alegría, saltan, gritan,
a las mariposas a jugar incitan
con el viento de amores musitan.
Eres un manojo de cielo
impregnado de bondad está tu suelo
todo en ti, es enigmático y bello
del arco iris llevas el sello.
Tarija:
Un pintor de tu querer enamorado,
pintar quiso, tu heroico pasado;
al conocer tu acrisolada historia
quedó de tus hazañas embelesado;
bebió aguas lustrales de tu cultura
murió prendado de tu hermosura.
Tarija:
La advenediza raza hispana
profanó la conciencia americana
manchar quiso tu diáfana pureza,
más, en la batalla de La Tablada
enfrentaste con valor al opresor.
Ese radiante quince de abril
te rebelaste con denuedo febril;
dijiste: No lacayos, ni más yugos
no más reyes, ni más verdugos.
El insigne Moto Méndez
patriota de hazañas legendarias
lleva el galardón de tus glorias
el zenit guarda heroicos nombres,
de preclaros e insignes hombres.
De Bolivia eres la preferida hija,
noble y valiente pueblo de Tarija.