Contrabando de GLP
Mientras en las principales ciudades del eje central del país se repiten las filas para acceder a una garrafa de Gas Licuado de Petróleo (GLP), el Gobierno reconoce que una parte del producto subvencionado está tomando un rumbo distinto al de los hogares bolivianos. El contrabando, que por años tuvo como principal objetivo el diésel y la gasolina, ahora ha puesto su mirada en las garrafas de gas, un negocio silencioso pero altamente rentable en las fronteras con Argentina


