Tema del día
El elevado costo de los pasajes y la escasa frecuencia de vuelos hacia Tarija han motivado a que autoridades locales insistan en la necesidad de gestionar una política de cielos abiertos. El objetivo, atraer a más turistas al departamento y evitar que la limitada oferta aérea continúe frenando el desarrollo de la región. La propuesta surge ante una demanda que ha superado la capacidad de Boliviana de Aviación (BoA), que no logra garantizar las frecuencias necesarias.


