Tema del día
La problemática de las cárceles en Bolivia reaparece cada cierto tiempo sin que haya una solución definitiva al hacinamiento, violencia e inseguridad de los recintos. Particularmente la cárcel tarijeña de Morros Blancos en las últimas semanas ha mostrado señales de alerta con fugas y ajustes de cuentas con torturas de un interno a otro. Todo ocurre en un recinto que ocupa un manzano, que es habitado por cerca de 1.400 personas privadas de libertad y que solamente cuenta con 40 funcionarios de la Policía a cargo de mantener el orden


