Convivencia urbana
Crece la población de perros sin supervisión: vecinos reclaman más control
El caso de un motociclista en terapia intensiva reabre el debate sobre los perros sin supervisión. Zoonosis explica cómo atender las denuncias y una activista reclama un protocolo claro y prevención local en Tarija
El caso de un joven motociclista que sufrió un accidente y permanece en terapia intensiva reavivó la preocupación por los incidentes con perros que deambulan sin supervisión por las calles de Tarija. A este hecho se suman otros episodios mencionados por autoridades y activistas: la muerte de una niña por mordeduras, dos personas lesionadas tras caer de una motocicleta en el barrio Fátima y un niño que estuvo cerca de ser atropellado al escapar de un perro.
El director municipal de Zoonosis, Luis Morales, explicó el procedimiento de atención y recomendó acudir a la Policía cuando existen lesiones. La activista por los derechos de los animales Carmen Rosa Valencia, en cambio, cuestionó que Tarija no cuente con un protocolo claro de denuncia y atención.
Morales señaló que Zoonosis recibe denuncias de manera continua, aunque no pudo precisar una cantidad de casos. Explicó que la atención comienza en el Servicio Departamental de Salud (SEDES), donde la persona afectada informa sobre la mordedura o agresión. Esa instancia emite una notificación para identificar al propietario del perro, si lo tiene, y el caso puede llegar posteriormente a la unidad municipal.
Zoonosis puede iniciar un proceso administrativo, que contempla la notificación a la persona denunciada y una audiencia con ambas partes. Sin embargo, Morales recomendó que quienes sufrieron lesiones también acudan a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
Perros comunitarios y responsabilidad
Morales puso en discusión la responsabilidad de quienes alimentan y dan cobijo a perros que permanecen en espacios públicos. Explicó que la Ley Municipal 217 reconoce a los perros comunitarios: animales que viven en la calle, pero reciben alimento y cuidados de uno o varios vecinos.
Perros comunitarios Ley Municipal 217 reconoce a los perros comunitarios: animales que viven en la calle, pero reciben alimento y cuidados de uno o varios vecinos
Según el director, quienes asumen ese compromiso también deben responder por el cuidado y comportamiento del animal, y no limitarse a darle comida o construirle una casita. Advirtió que la falta de supervisión puede derivar en agresiones a terceras personas.
Valencia mencionó otro caso en el barrio Fátima, donde un perro comunitario alimentado y cobijado por varias familias habría provocado la caída de dos personas que circulaban en motocicleta, quienes resultaron lesionadas. La activista sostuvo que las familias que asumen el cuidado deben identificarse y responder por las obligaciones que implica esa responsabilidad.
Una niña falleció por mordeduras
Valencia recordó el caso de una niña que falleció tras sufrir mordeduras en el rostro y el cuello. Relacionó el hecho con el incumplimiento de las obligaciones establecidas para la tenencia de perros considerados de manejo especial.
Señaló que la Ley 553 establece para los propietarios de determinadas razas el uso de correa y bozal, además del registro y la contratación de un seguro. Cuestionó que estas disposiciones no se cumplan y sostuvo que la responsabilidad no debe recaer sobre el animal, sino sobre las personas que lo tienen a su cargo y no garantizan las medidas de seguridad.
Activista cuestiona falta de protocolo
Valencia afirmó que Tarija no cuenta con un protocolo específico que indique dónde denunciar un ataque, qué institución debe intervenir y cómo se realiza el seguimiento. Dijo que solicitó reiteradamente al director de Zoonosis una ruta de atención, similar a la que existe para las denuncias de violencia.
“No tenemos un protocolo de denuncia”, manifestó. Explicó que, ante la falta de una ruta definida, las personas deben recurrir a las disposiciones normativas que conocen para intentar resolver el problema.
También cuestionó que las acciones municipales se concentren principalmente en campañas de esterilización, cuando —según sostuvo— la Ley Municipal 217 contempla otras responsabilidades, como la educación sobre tenencia responsable y la implementación de un albergue. Reclamó mayor presupuesto, personal, equipamiento y controles para que las normas se cumplan.
Además, planteó realizar un censo que identifique no solo a los animales vacunados, sino también a los perros que viven en las calles, los comunitarios y los que permanecen en mercados, plazas y otros espacios públicos.
Los testimonios exponen una problemática que va más allá de las mordeduras: los riesgos para las personas cuando los perros permanecen sin supervisión y la necesidad de que propietarios, cuidadores e instituciones asuman responsabilidades para evitar nuevos incidentes.
Tenencia responsable: cuidar también es controlar
La Ley Municipal 217 reconoce a los perros comunitarios, animales que viven en espacios públicos y reciben alimento o cuidados de vecinos. Según el director de Zoonosis, quienes asumen esa tarea también deben responder por su cuidado y comportamiento. La activista Carmen Rosa Valencia sostiene que alimentar no basta: se requiere garantizar vacunación, esterilización, atención y control. Además, plantea un censo de perros callejeros y comunitarios, junto con mayor presupuesto, personal y equipamiento. Para Valencia, la falta de un protocolo dificulta saber dónde denunciar y qué institución debe hacer seguimiento y prevención activa.








