Regantes piden activar la segunda fase de represas ante posible sequía
El sector regante de Bolivia pidió activar la segunda fase de las represas construidas en Tarija, principalmente los canales de distribución, como una medida para garantizar agua para riego y preparar al sector productivo ante una posible sequía en los próximos meses.
José Yáñez, representante de los regantes a nivel nacional, señaló que la crisis hídrica ya genera preocupación entre los productores y que las condiciones climáticas registradas en el departamento, como heladas, periodos secos y lluvias, afectan al sector agrícola.
“Siempre hemos estado preocupados por el tema de la falta de agua para el tema de la producción y el consumo humano. Evidentemente, hoy en día nos está afectando de manera muy grave el tema de la crisis hídrica”, manifestó.
Yáñez explicó que el sector presentó una propuesta al Gobierno para trabajar en planes de contingencia que permitan enfrentar los efectos del cambio climático y reducir las pérdidas que, según indicó, ya se registraron en el sector productivo.
El dirigente sostuvo que la preocupación aumenta ante la posibilidad de que en diciembre se registre un periodo de sequía. Por ello, consideró necesario que los municipios, la Gobernación y el nivel central coordinen acciones antes de que la falta de agua tenga un mayor impacto en la producción.
“Nosotros como departamento de Tarija no estamos preparados y necesitamos buscar planes de contingencia”, afirmó.
Para los regantes, los efectos de una eventual sequía no se limitarían al sector agrícola, debido a que una reducción de la producción puede repercutir posteriormente en el precio de los alimentos.
“Ustedes bien saben, el tema de la sequía, el tema de las heladas genera crisis al sector productivo y ante todo eso sube el tema del precio de la canasta alimentaria”, sostuvo Yáñez.
Reclaman la segunda fase
Uno de los principales pedidos del sector es avanzar con la segunda fase de las represas existentes en el departamento. Yáñez señaló que Tarija cuenta con cerca de 45 represas, pero cuestionó que varias de estas obras no hayan sido complementadas con los sistemas necesarios para distribuir el agua.
“La única represa que hoy en día está trabajando con el tema de la distribución es la represa de San Jacinto”, indicó.
Según el dirigente, el problema no se encuentra únicamente en la capacidad de almacenamiento, sino también en la infraestructura que permita llevar el agua hasta las zonas productivas.
“Necesitamos la segunda fase de esas represas. Necesitamos almacenar para poder garantizar el tema de la producción de agua para la producción. Lamentablemente no lo tenemos”, afirmó.
Yáñez cuestionó que durante el anterior Gobierno se hayan construido represas sin completar, según su versión, los canales de distribución necesarios para aprovechar plenamente estas obras.
“Lamentamos mucho que el anterior Gobierno haya construido represas, pero sin la segunda fase, que son los canales de distribución”, señaló.
El representante de los regantes informó que actualmente se realizan coordinaciones con el Gobierno nacional, la Gobernación y los gobiernos municipales para buscar mecanismos que permitan viabilizar estas obras.
Alerta por los efectos climáticos
Yáñez también atribuyó parte de la preocupación del sector a las condiciones climáticas que se han registrado recientemente, con heladas, periodos de sequía y lluvias que, según señaló, afectaron a los productores.
Ante este escenario, pidió que las instituciones de los diferentes niveles de Gobierno trabajen de manera coordinada en medidas preventivas.
“Necesitamos coordinar con los gobiernos municipales, necesitamos coordinar con la Gobernación y necesitamos coordinar con el nivel central para poder buscar planes de contingencia”, sostuvo.
El dirigente planteó que estas acciones deben permitir anticiparse a posibles dificultades para el abastecimiento de agua y reducir el impacto de los fenómenos climáticos sobre la producción.
Mientras el sector regante insiste en la necesidad de ampliar la infraestructura de almacenamiento y distribución, también plantea que las autoridades definan con anticipación las medidas que permitan enfrentar una eventual falta de agua y proteger la producción agrícola.








