Es la primera Región Autónoma en Bolivia
El Gran Chaco cumple 150 años y replantea su modelo autonómico
La caída de ingresos por concepto de renta petrolera, en casi un 80%, ha obligado a sus autoridades a repensar la organización del Gobierno Regional, para hacerla más eficiente y menos costosa
La provincia Gran Chaco, hoy Región Autónoma del Chaco, el miércoles 12 de agosto cumplirá 150 años de fundación. La autonomía regional es considerada uno de sus logros políticos y administrativos más importantes de la última década, luego de que su estatuto fuera aprobado mediante referendo el 20 de noviembre de 2016, otorgándole facultades de autogobierno, administración de recursos económicos y planificación propia a través del Gobierno Autónomo Regional del Gran Chaco. Sin embargo, la caída de ingresos por concepto de renta petrolera ha obligado a sus autoridades a repensar su organización.
Y es que los ingresos combinados por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y regalías en la Región Autónoma del Gran Chaco se desplomaron en un 80%, pasando de 1.730 millones de bolivianos en 2014 a 380 millones de bolivianos para la gestión 2025.
Esas cifras orillaron a sus autoridades a realizar ajustes que aún no terminan de engranar.
Hace una semana sostuvieron una reunión las tres autoridades que forman la autonomía regional, el ejecutivo de desarrollo de Villa Montes, Juan Antonio García, el de Caraparí, Yerko Urrelo Ticona, y el ejecutivo regional del Chaco, David Rojas. El objetivo fue planificar una gestión conjunta para un mejor uso de los presupuestos.
Fundación La provincia Gran Chaco fue creada el 12 de agosto de 1876, durante el gobierno del general Hilarión Daza, teniendo a Caiza como primera capital
“Tenemos que ajustarnos a nuestra realidad económica”, enfatizó García, al considerar que de esa manera se podrá responder, de forma real, a las preocupaciones y necesidades que tienen los barrios y comunidades, además de superar la crisis que atraviesan las instituciones.
Urrelo, por su parte, destacó la iniciativa de impulsar un proceso de planificación como Región Autónoma del Chaco y no municipios de forma aislada.
“Hemos trabajado en base a nuestras competencias como Gobierno Regional, con miras a trabajar ya en nuestro Plan Operativo Anual para el 2027”, destacó.
El ejecutivo regional anunció que las reuniones serán constantes y se rotará en todos los municipios, la próxima será en Caraparí, de manera que las decisiones no se centralicen en Yacuiba.
“Debemos entender que tenemos que construir el Chaco como una sola región. Es hora de entender que los tres gobiernos regionales somos una sola institución”, dijo Rojas.
Adelantó que, 10 años después de la aprobación del Estatuto Autonómico, reglamentarán el funcionamiento de reparticiones como el Servicio Regional de Caminos (Sereca) o el Servicio Regional Agropecuario (Seragro). Además, trabajarán en un nuevo organigrama del funcionamiento del Gobierno Regional, entendiendo que debe ser menos burocrática, menos costosa y para garantizar una gestión equitativa en Caraparí, Villa Montes y Yacuiba.
Redefinir su economía
Para el alcalde de Yacuiba, Juan Carlos Castillo, el Chaco también debe redefinir su rumbo económico. “El Gran Chaco ya no puede depender de una sola riqueza, el gas. Nuestra tierra tiene mucho más que ofrecer, territorio, capacidad productiva, agricultura, ganadería, recursos naturales. Tenemos las condiciones para convertir al Chaco en una potencia agropecuaria”, recalcó.
Proponen modificar el Estatuto Regional
El ingeniero Rolando Antonio Calvimontes y la abogada Magda Calvimontes presentaron una propuesta integral de reforma al Estatuto Autonómico Regional del Gran Chaco, con el objetivo de modificar el actual modelo de gestión y recuperar la visión aprobada en el referéndum de 2009.
La iniciativa plantea avanzar hacia una autonomía con mayores atribuciones políticas, legislativas y económicas, frente a un modelo institucional que sus impulsores califican como un “Frankenstein” de tres cabezas.
La propuesta se estructura en cinco pilares. El primero busca recuperar el espíritu constituyente y el potencial productivo regional. El segundo plantea otorgar facultad legislativa plena a la Asamblea Regional, para que pueda emitir leyes regionales vinculantes.
El tercer eje propone un “reloj de alternancia territorial”, mediante el cual la Máxima Autoridad Ejecutiva rotaría entre Yacuiba, Villa Montes y Caraparí para garantizar equilibrio territorial. El cuarto plantea descentralizar las secretarías regionales según la vocación productiva de cada municipio.
Finalmente, se propone impulsar alianzas público-privadas y comunitarias, convirtiendo al Gobierno Regional en facilitador de inversiones, con incentivos, seguridad jurídica y asistencia técnica para fortalecer la economía chaqueña.








