Especulación cambiaria amenaza la estabilidad de sectores productivos
El sector empresarial tarijeño señala que la volatilidad del dólar y el alza en los costos de materias primas están obligando a las empresas a consumir su capital para sobrevivir.
La implementación del tipo de cambio flexible del dólar comenzó a generar sus primeros efectos sobre el aparato productivo nacional. Desde la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Tarija (Caincotar) advirtieron que la volatilidad de la divisa está alimentando una ola de especulación en el mercado de materias primas importadas, elevando los costos de producción y comprometiendo la estabilidad de las empresas.
La representante de Caincotar, Marina Ruiz, explicó que el incremento de la cotización del dólar, que pasó de Bs 6,96 a más de Bs 10 por unidad en el mercado, está impactando directamente a la industria, uno de los sectores que más depende de insumos importados para mantener sus procesos productivos.
Ruiz señaló que, al no existir un tipo de cambio estable, los importadores y proveedores de materias primas modifican constantemente sus precios para anticiparse a nuevas variaciones de la divisa, obligando a las industrias a comprar insumos a valores cada vez más elevados.
"Tenemos que continuar produciendo y no podemos dejar de comprar las materias primas. Al existir una subida diaria del dólar, aunque sea mínima, muchos proveedores comienzan a especular, elevando los precios para cubrirse ante futuras pérdidas", explicó.
A este escenario se suma otro factor que incrementa los costos de producción: el pago de impuestos de importación. La representante empresarial indicó que anteriormente estos tributos se calculaban con base en el tipo de cambio oficial, mientras que ahora las nuevas condiciones cambiarias elevan considerablemente el costo de internación de productos e insumos.
Frente a esta situación, varias industrias decidieron mantener temporalmente los precios de venta para no perder mercado, aunque esa estrategia está reduciendo significativamente sus márgenes de ganancia.
"Muchas empresas están absorbiendo el incremento de costos porque no pueden trasladarlo inmediatamente al consumidor. Eso significa consumir su capital y, en algunos casos extremos, incluso despedir personal", advirtió.
Ruiz agregó que el comercio también enfrenta dificultades, ya que un incremento repentino de precios reduce la demanda y provoca una caída en las ventas, afectando la capacidad de las empresas para cubrir sus costos fijos de operación.
Ante este panorama, Caincotar pidió al Gobierno nacional implementar políticas que permitan proteger al sector productivo y preservar las fuentes de empleo.
Entre las principales propuestas figura la reducción de impuestos para la importación de materias primas que Bolivia no produce y que son indispensables para la industria nacional.
Asimismo, plantean impulsar incentivos para fortalecer la producción local de aquellos insumos que sí podrían fabricarse en el país, reduciendo progresivamente la dependencia de las importaciones.





