SENAMHI: no se descartan temperaturas de hasta -7°C y un fenómeno de El Niño de gran intensidad
Tras el ingreso de un intenso frente frío que dejó temperaturas bajo cero en varias regiones del país, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) advirtió que Tarija podría experimentar uno de los inviernos más severos de los últimos años, con la posibilidad de registrar temperaturas extremas similares a las alcanzadas en 2019.
Según las proyecciones meteorológicas, en el Valle Central se esperan temperaturas mínimas entre uno y cuatro grados centígrados; sin embargo, no se descarta que los termómetros desciendan por debajo de cero, especialmente en sectores cercanos a zonas altas y áreas más expuestas a los frentes fríos.
Desde el SENAMHI señalaron que la tendencia climática muestra condiciones favorables para episodios de frío intenso durante las próximas semanas. Aunque todavía no es posible confirmar que se repetirán los registros históricos de 2019, cuando se alcanzaron aproximadamente siete grados bajo cero, las condiciones actuales mantienen esa posibilidad dentro de los escenarios de análisis.
Las bajas temperaturas ya comenzaron a generar efectos en el sector agropecuario. Las heladas registradas en distintas zonas han provocado daños en cultivos y vegetación, una situación que podría agravarse si continúan los descensos bruscos de temperatura durante el invierno.
A este panorama se suma la preocupación por el déficit de precipitaciones acumulado durante la primera parte del año. Aunque se registraron lluvias importantes en febrero, estas no alcanzaron los niveles considerados normales en comparación con los promedios históricos, situación que podría derivar en problemas de sequía durante agosto y septiembre.
Sin embargo, el escenario climático podría cambiar radicalmente en el segundo semestre. De acuerdo con estudios y modelos meteorológicos internacionales, existe una tendencia creciente hacia el desarrollo de un fenómeno de El Niño fuerte a muy fuerte a partir de agosto.
Este fenómeno, conocido popularmente en algunos ámbitos como "Niño Godzilla", se caracteriza por provocar un incremento significativo de las temperaturas y alteraciones en los patrones de lluvia. Los especialistas aclaran que la denominación técnica correcta es "El Niño fuerte" o "El Niño muy fuerte".
De confirmarse esta tendencia, los principales impactos se sentirían entre septiembre y noviembre, con un aumento de las precipitaciones y temperaturas por encima de los valores habituales, generando riesgos de inundaciones, desbordes y afectaciones a la producción agrícola.
Las autoridades meteorológicas recomiendan a la población y a los sectores productivos mantenerse atentos a los informes oficiales y tomar previsiones ante un escenario climático que podría combinar heladas, sequía y posteriormente lluvias intensas en un mismo año.








