Alcaldías rurales advierten que podrían paralizar servicios por falta de recursos
La crisis económica que atraviesa el país comienza a reflejarse con fuerza en los municipios rurales de Tarija. El alcalde de Yunchará, Pascual Díaz, advirtió que la reducción de recursos y el incremento de gastos están poniendo en riesgo el funcionamiento de las alcaldías y la prestación de servicios esenciales.
La autoridad explicó que su municipio recibe alrededor de cuatro millones de bolivianos al año, de los cuales una parte importante se destina a salud y educación. Según detalló, aproximadamente 1,1 millones de bolivianos se asignan a cada uno de estos sectores, además de cubrir gastos de funcionamiento, salarios de choferes de ambulancias, personal administrativo, encargadas de internados y cocineras.
“Económicamente los municipios estamos muy complicados. Es una preocupación porque los recursos ya no alcanzan para cubrir todas las necesidades”, afirmó.
Ante esta situación, la Alcaldía busca fortalecer sus ingresos propios mediante el empadronamiento de vehículos que pertenecen a habitantes del municipio, especialmente del transporte pesado, pero que actualmente tributan en Cercado u otras regiones del país.
Díaz señaló que Yunchará, al ser un municipio eminentemente rural, tiene una limitada recaudación por concepto de bienes inmuebles, por lo que el cobro de impuestos a vehículos representa una de las pocas alternativas para mejorar sus ingresos.
Asimismo, respaldó la propuesta de que parte de los recursos departamentales puedan ser destinados a fortalecer a los gobiernos municipales, especialmente en áreas productivas, salud y educación.
El alcalde también reconoció que el incremento de los costos operativos, impulsado principalmente por el encarecimiento del diésel, ha obligado al municipio a realizar ajustes y restricciones en distintas partidas presupuestarias para priorizar la atención de los servicios básicos.
Las autoridades municipales advirtieron que, de no existir una mejora en la asignación de recursos, varios municipios del departamento podrían enfrentar dificultades para financiar obras, proyectos y gastos de funcionamiento durante los próximos meses.








