Repasa el mensaje completo del vicegobernador
Ávila: "El progreso de este departamento no será concesión de ningún poder, sino conquista de su gente"
El vicegobernador emitió un sentido mensaje en el acto de posesión pública y se consolida como el ideólogo del nuevo tiempo
Con 40 años cumplidos, Gonzalo Ávila, licenciado en Ciencias Políticas y estratega de varias campañas en varios países, ha empezado a escribir su propia historia en primera línea. Ya posesionado como Vicegobernador, abrió el acto de posesión pública en la plaza Luis de Fuentes donde explicó a grandes rasgos la orientación de la gestión que viene, poniendo en valor diferentes aspectos.
Estas son las 5 frases destacadas; más abajo tienes el discurso íntegro editado.
- “El pueblo de este departamento ha hecho historia al elegir no solo un liderazgo, sino un nuevo rumbo para la política.”
- “Las grandes transformaciones no nacen del ruido, sino de la decisión silenciosa de no rendirse.”
- “Ningún cambio estructural se sostiene sin la fuerza acumulada de miles de decisiones individuales.”
- “Hoy, cuando una mujer asume el liderazgo de Tarija, no se abre solo una gestión: se rompe una barrera histórica.”
- “El progreso de este departamento no será concesión de ningún poder, sino conquista del trabajo, la inteligencia y la voluntad de su gente.”
Aquí el mensaje íntegro:
Al saludar a todas las autoridades que hoy nos acompañan, quiero expresarles mi profundo agradecimiento por su presencia en este acto.
Permítanme, en primer lugar, dirigir un saludo especial a la señora gobernadora, así como a mi madre, a mis hermanos, a mis hijos y a toda mi familia, que hoy me acompañan en este momento tan significativo.
Nos reunimos aquí porque el pueblo de este departamento ha hecho historia. Lo ha hecho gracias al apoyo a un liderazgo comprometido, a una trayectoria de servicio, y al respaldo decidido a una mujer que encarna la renovación, la frescura y la posibilidad de un cambio real en la política.
Las grandes transformaciones no siempre llegan envueltas en grandes discursos o gestos épicos. A menudo nacen en silencio, en decisiones cotidianas, en la convicción de no rendirse cuando todo invita a hacerlo. Se construyen en esos actos de resistencia que, acumulados, terminan redefiniendo el rumbo de una sociedad.
La política, en su sentido más noble, debería aprender a reconocer esas pequeñas conquistas. Porque no son marginales: son el cimiento de cualquier cambio estructural. Ninguna reforma profunda se sostiene si no está precedida por miles de decisiones individuales que la hacen posible.
Hoy quiero reivindicar esa valentía. La de los compañeros de Camino Democrático para el Cambio, por su lealtad y compromiso; la de las provincias, los barrios, los distritos y los distintos sectores de nuestro departamento. Gracias a todos por su respaldo.
Quiero también agradecer la firmeza y el compromiso de Mauricio, la entereza de Mario, y, por supuesto, la valentía de María René, cuyo “sí” hoy marca un punto de inflexión en la historia de este departamento.
En este 2026, a 44 años del inicio de nuestra vida democrática, la igualdad de oportunidades en la política no requiere justificación: es una condición de nuestro tiempo. Que una mujer asuma hoy el liderazgo ejecutivo de Tarija no es solo un hecho político; es una señal profunda de transformación, una ruptura con las barreras que durante décadas limitaron la representación real de nuestra sociedad.
Los desafíos que tenemos por delante son enormes. Pero también lo es la fuerza silenciosa de nuestra gente. Está en la madre que exige educación y salud dignas sin abandonar su lucha diaria; en el joven que insiste en abrirse camino en un sistema muchas veces cerrado; en el trabajador que defiende su derecho a vivir con dignidad, aun cuando no siempre es escuchado.
Es ahí, en lo aparentemente pequeño, donde se libra la batalla más importante. Y es ahí donde esta gobernación debe estar presente: representando, dignificando y acompañando esa lucha.
Los invito a renovar la esperanza por Tarija. A recuperar la confianza en la política como instrumento de transformación. A reafirmar que el progreso de este departamento no depende del favor de ningún poder, sino del trabajo, la inteligencia y la voluntad de su gente.
Los invito a volver a creer que desde el sur, desde esta tierra que tantas veces ha sido faro moral y político de Bolivia, podemos contribuir a construir un país más justo, más libre y más democrático.
A nuestra gobernadora, toda nuestra lealtad, firmeza y compromiso para los años venideros.
A todos ustedes, y al pueblo del departamento, muchísimas gracias.








