El mundo multilenguado de Rosalba Guzmán
“El planeta multilenguado” es como otros libros de Rosalba, una novela para niños llena de ingenio y chispa, irónico, festivo y lúdico, “khalincho” y punzante a la vez. Un libro para chicos y grandes
“El planeta multilenguado” de Rosalba Guzmán fue escrito por ella en los años 90 cuando un largo proceso reflexivo desde la sociedad civil que venía desde los 70 culminó con el reconocimiento de las treinta y cinco lenguas indígenas en la Constitución, cuando la Reforma Educativa del 94 propició la interculturalidad y el bilingüismo; los Módulos de aprendizaje y los libros de las bibliotecas de aula en lenguas originarias. Fueron años llenos de aprendizajes y pasión por aprender y estudiar para muchos maestros bolivianos, por cambiar prácticas obsoletas sobre todo en el campo de la lectura y la escritura.
En 2003 el escritor boliviano Juan Pablo Piñeiro escribió la novela para adultos “Cuando Sara Chura despierte”, todo un símbolo de un inmenso impulso de la sociedad boliviana por creer que se avecinaba un nuevo tiempo de inclusión y oportunidades para los que habían sido relegados. La danza fantástica de esa formidable chola bailando en las calles era casi el anuncio de la votación del 2005 que permitió el ascenso al poder de lo que parecía eran los verdecios, liliciences, rojecianos y otros marginados en términos de Rosalba. Era apasionante entonces leer “El planeta multilenguado” en esos años y burlarnos de los platadaseos de ese tiempo. Parecía que toda esa reflexión que animaba los cambios de ese tiempo, se configuraba en esta novela.
La lectura que he hecho para esta presentación me ha dejado sorprendida porque parece una novela escrita expresamente para el momento actual. No solo aparecen los platadaceos de hoy más cuadrados que nunca, sino elementos como el prorroguismo, el centralismo, la represión política, signos de estos últimos veinte años reflejados en los acontecimientos de “El planeta multilenguado”. Verdecios, liliciences, rojecianos y otros marginados siguen marginados salvo, claro, los que se hicieron platadaseos.
La narrativa de ficción como las novelas políticas, con frecuencia critica hechos relacionados con las realidades relativas al poder, a los cambios en las estructuras de la sociedad o construyen mundos alternativos, a veces a través de verdaderas alegorías fantásticas.
“El planeta multilenguado” es como otros libros de Rosalba una novela para niños llena de ingenio y chispa, irónico, festivo y lúdico, “khalincho” y punzante a la vez. Un libro para chicos y grandes que permite hablar con los niños risueñamente de categorías que serían demasiado abstractas sin la mediación de historias como ésta. En “El planeta multilenguado” nos hacen sonreír los tramposos juegos del poder para engatusar al pueblo usando las leyes y la misma constitución, casi como hemos vivido estos años pasados donde todos estos recursos se han exacerbado.
Por momentos es también un libro altamente poético como cuando se conocen Lilimar y Verdiluz y encuentran un “lugar secreto en la gruta de la nube morada”, luego se bañan bajo luz del sol de caramelo y juegan a las escondidas en el bosque de las florifrutas encantadas. Un mundo de color para cobijar la amistad y el amor que nace entre los que serán compañeros de una gran causa. Nuevamente, como en otros libros de la literatura de Rosalba Guzmán, las marcas tipográficas son una fiesta de sugerencias interesantes cargadas de ironías.
La edición actual de Editorial Gisbert realza la calidad de la historia y las ilustraciones de Alisa Araníbar son divertidas y llenas de insinuaciones mediante el color y las formas, incluso más allá del texto.
El planeta multilenguado (2da ed.). Rosalba Guzmán Ilustraciones: Alissa Araníbar Thöny. Gisbert y Cia. S.A. La Paz, 2025.





