Transporte desconfía del seguro para daños causados por la gasolina
La Federación 15 de Abril de Tarija advierte que los talleres mecánicos exigen pago inmediato y desconfía de la póliza de Unibienes para cubrir reparaciones que superan los Bs 20.000 por vehículo.
La falta de información clara y consensuada sobre el denominado “seguro solidario” para cubrir daños en vehículos presuntamente afectados por la mala calidad del combustible ha generado un creciente malestar en el sector del transporte. Los transportistas reclaman el pago directo en efectivo para poder reparar sus unidades, desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) descartan esa posibilidad y ratifican que el resarcimiento se realizará únicamente a través de un seguro contratado.
En las últimas semanas, en distintas regiones del país se multiplicaron las denuncias por fallas mecánicas atribuidas a la mala calidad de los carburantes, principalmente gasolina. Pruebas realizadas por el Gobierno confirmaron que el combustible comercializado no cumplía con los estándares adecuados y se atribuyó la responsabilidad a la anterior gestión gubernamental. Sin embargo, para el sector del transporte, estas explicaciones no son suficientes.
El ejecutivo de la Federación del Autotransporte 15 de Abril de Tarija, Gabriel Pérez, expresó una abierta desconfianza hacia el anuncio del seguro. “No le creemos al Gobierno”, afirmó, señalando que esta medida sería solo una estrategia para distraer al sector frente a un problema que consideran aún no resuelto.
Pérez explicó que la postura del transporte ya fue comunicada a la Confederación de Choferes de Bolivia y que se están evaluando otros mecanismos de presión. Indicó que en varias ciudades del país los transportistas estaban dispuestos a asumir medidas de protesta, pero que estas fueron postergadas por la cercanía de las fiestas de Carnaval, con el objetivo de no afectar al turismo ni la inversión que realizan las familias en estas fechas. “Pasado Carnaval se van a tomar acciones en conjunto”, advirtió.
Reparaciones costosas
En el caso de Tarija, el dirigente informó que se tienen al menos dos reportes de motorizados dañados por la presunta mala calidad de la gasolina. Detalló que reparar este tipo de fallas puede representar un gasto superior a los 20.000 bolivianos, un monto difícil de asumir para los transportistas en medio de la actual crisis económica.
Si bien reconoció que el Gobierno ha mostrado cierta apertura para atender las pérdidas, Pérez remarcó que todavía no existe una coordinación concreta con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ni con YPFB para definir cómo se aplicará el seguro. Anunció que este miércoles el sector enviará notas formales para solicitar reuniones con ambas instituciones.
“Si hay daños, el resarcimiento debería ser económicamente y no con seguros, porque cuando el transportista va a las casas de repuestos le piden efectivo, no le dicen que el seguro va a pagar”, cuestionó.
La desconfianza también se sustenta en antecedentes recientes. Pérez recordó que el Gobierno había anunciado anteriormente que, con la aplicación del arancel cero, bajarían los costos de repuestos e insumos para los motorizados, algo que —según dijo— no se cumplió, ya que los precios continúan elevados.
Desde El País se intentó obtener información de la ANH sobre el procedimiento que seguirá el seguro, los requisitos y los talleres que serán habilitados para las reparaciones. Sin embargo, desde esa institución señalaron que el tema es de competencia directa de YPFB.
YPFB descarta pagos en efectivo
Desde la estatal petrolera ratificaron que el mecanismo no contempla pagos en efectivo. El presidente ejecutivo de YPFB, Yussef Akly Flores, informó que el resarcimiento se realizará mediante un seguro activado tras los reclamos del sector del transporte, a través de una póliza contratada con la aseguradora Unibienes.
De acuerdo con la información oficial, el seguro solidario cubre daños en vehículos provocados por gasolina desestabilizada y está dirigido a los motorizados que presentaron fallas atribuidas al combustible en las últimas semanas.
Cada reclamo será sometido a una evaluación técnica especializada, a cargo de peritos y de la aseguradora, con el objetivo de determinar si el daño está vinculado directamente al combustible. Solo en esos casos se habilitará la cobertura correspondiente.
Akly aclaró que el seguro asumirá directamente los costos de reparación, los cuales se realizarán exclusivamente en talleres autorizados y bajo protocolos técnicos definidos, descartando cualquier tipo de compensación monetaria directa a los afectados.
Para agilizar la atención, YPFB informó que se instaló una mesa técnica junto a la aseguradora y los sectores afectados, con el objetivo de definir un procedimiento con menor carga documental. El mecanismo contempla atender tanto casos recientes como aquellos vehículos que ya fueron reparados, mediante modalidades como declaraciones juradas.
No obstante, las autoridades también señalaron que cada reclamo será verificado para evitar fraudes y garantizar que el beneficio llegue únicamente a quienes realmente fueron afectados. El proceso incluirá controles técnicos y administrativos en todas sus etapas.
YPFB precisó que los recursos del seguro no provienen del Tesoro General de la Nación ni de la estatal petrolera, sino de la póliza contratada y de reaseguros internacionales, que se activan conforme se validan los casos.





