Expertos alertan peligros en la decoloración del pelo en niños
El uso de tintes y decolorantes capilares en menores de edad gana terreno impulsado por redes sociales y tendencias escolares, pero especialistas advierten sobre daños a corto y largo plazo
La moda de teñirse el cabello o imitar los estilos de artistas, deportistas, influencers y figuras públicas se ha vuelto cada vez más frecuente entre niños y adolescentes. Lo que para muchos representa una forma de expresión e identidad personal, para expertos en salud capilar y autoridades sanitarias constituye un motivo de preocupación por los riesgos asociados al uso de productos químicos en edades tempranas.
Cada inicio de clases trae consigo nuevas tendencias, en las que se ha observado con mayor frecuencia a menores asistiendo a unidades educativas con el cabello decolorado o teñido de colores llamativos. Si bien esta práctica no es nueva, en años anteriores estaba restringida en muchas instituciones educativas.
La mayoría de los productos decolorantes para el cabello, sobre todo los de colores más llamativos y los de bajo costo, contienen sustancias que pueden resultar tóxicas o provocar reacciones adversas e incluso cáncer en adultos. En el caso de los niños, al tener una menor masa corporal, se vuelven más susceptibles a estas intoxicaciones.
Existe el riesgo de causar quemaduras, alergias, sensibilidad, costras, úlceras y, en casos de uso frecuente, incluso cáncer. Tiene mucho sentido la advertencia, ya que no es recomendable el uso constante de decolorantes en adultos, y mucho menos en niños.
En muchos de los casos, no son los menores quienes solicitan llevar el cabello teñido, sino los propios padres de familia, que por intentar mantener a sus hijos “a la moda”, terminan poniendo en riesgo su salud sin considerar las consecuencias a corto y largo plazo.
Productos químicos bajo la lupa
Los tintes y decolorantes capilares contienen sustancias como amoníaco, peróxido de hidrógeno, persulfatos, parabenos y siliconas, componentes que pueden resultar nocivos para la salud, especialmente en niños y adolescentes, cuyo organismo aún se encuentra en desarrollo.
En operativos realizados por autoridades sanitarias en el eje central de Bolivia, se identificó que muchos de estos productos —incluidos shampoos y decolorantes de dudosa procedencia, adulterados e incluso vencidos— provocan daños en la piel, afecciones oculares y problemas respiratorios, especialmente cuando no cuentan con registro sanitario o son réplicas de bajo costo.
A nivel internacional, organismos reguladores han puesto especial atención en estos compuestos. En Europa, los productos cosméticos están regulados por la Directiva sobre Cosméticos de la Unión Europea y el Reglamento (CE) N.º 1223/2009, que establecen estrictos estándares de seguridad. En Estados Unidos la regulación de productos para decolorar el cabello es un proceso riguroso que incluye la aprobación de colorantes por la FDA y la certificación de los lotes en caso de su comercialización.
Advertencias desde la experiencia profesional
Desde Tarija, una experta en colorimetría y propietaria de un reconocido salón de belleza advirtió que pintar el cabello de colores a menores de 16 años representa un riesgo para la salud.
“Cuando vienen adolescentes a mi salón, les explico detalladamente por qué no les recomendaría realizarse el procedimiento. Algunos dicen que cuentan con autorización de sus padres, pero hoy en día no se puede garantizar la procedencia ni la calidad de cientos de productos que circulan en el mercado. No se puede arriesgar la salud, ni por estética ni por ética”, afirmó.
La profesional también señaló que el alto costo de los productos profesionales, distribuidos por canales oficiales, ha generado que muchos hombres y mujeres recurran a salones informales o establecimientos que utilizan insumos de dudosa procedencia, sin registro sanitario ni control de calidad, incrementando significativamente los riesgos.
Asimismo, explicó que los productos capilares certificados han incrementado su precio hasta tres veces, lo que empuja a muchos a optar por alternativas más baratas y peligrosas.
Impacto en la salud capilar
La doctora Susana Z. Ortuño, especialista en implante capilar y cirugía estética formada en Argentina, explicó que la decoloración rompe la estructura de la queratina, proteína esencial del cabello. “Esto lo vuelve más débil, quebradizo y poroso, además de vulnerable a agresiones externas”, señaló.
El procedimiento también puede generar irritación en el cuero cabelludo, desequilibrios en la producción de sebo y favorecer la caída del cabello, especialmente si se realiza de manera frecuente o sin un diagnóstico previo.
“Una decoloración realizada correctamente por un profesional y con productos de calidad reduce los riesgos, pero en menores de edad lo más recomendable es evitar estos procedimientos y priorizar la salud”, concluyó la especialista.








