Especulación y aglomeración se apoderaron de los mercados
El instructivo de la Alcaldía para la realización de ferias en las calles, según los comerciantes del barrio Fátima, exponía que la misma podía iniciar a las 06.00 horas y culminar a las 14.00, pero el anuncio de cuarentena total en el país, dado a conocer por la presidenta, Jeanine...



El instructivo de la Alcaldía para la realización de ferias en las calles, según los comerciantes del barrio Fátima, exponía que la misma podía iniciar a las 06.00 horas y culminar a las 14.00, pero el anuncio de cuarentena total en el país, dado a conocer por la presidenta, Jeanine Áñez, provocó la extensión de las ferias, que rebalsaron de ciudadanos desesperados por aprovisionarse de lo necesario.
A principios de esta semana, Bolivia ya había cerrado sus fronteras y suspendido todos los vuelos internacionales. Frente a estas medidas algunas personas en Tarija se anticiparon a este último anuncio y tomaron sus previsiones para abastecerse de ciertos productos. Sin embargo, a la mayoría la determinación les tomó por sorpresa.
La feria de Villa Fátima amanecía “casi normal”, salvo la ausencia de algunas vendedoras, más aún, al promediar las nueve de la mañana la tensión comenzó a subir, los puestos comenzaron a llenarse y las largas filas se hicieron presentes. El rumor de una cuarentena total se apoderó del ambiente.
Ya a las diez y media el nerviosismo se hizo presente, los compradores se agolpaban en los puestos y los precios de los productos comenzaron a subir, salvo algunas honrosas excepciones.
La señora Carmen dijo que muchos alimentos no estuvieron a disposición de la población y otros se vendían con “altos” precios, esto al promediar las once de la mañana.
“Buscaba harina y se acabó, verdura también no se encuentra nada, quise comprar papa y no había ni para la muestra. Encontré un vendedor que me ofreció en 30 bolivianos una arroba de una variedad pequeña pero es caro”, lamentó.
Más aún, hubo personas que tomaron sus previsiones y madrugaron a hacer sus compras. Es el caso del señor Carlos, quien visitó este centro de abasto a las 08.00 horas y pudo encontrar “casi todo”, a excepción de un producto “elemental”, los huevos.
“Me vine temprano para comprar, pero no encontré varios productos elementales como huevos, hubo muy pocas vendedoras al parecer por la cuarentena”, indicó.
Al promediar las 11.00 horas, los comerciantes de este centro de abasto no tenían prácticamente nada para vender y algunas compradoras, al igual que Carmen, criticaron que muchos precios fueron elevados por la situación.
Por otra parte, el principal centro de abasto de la ciudad, el Mercado Campesino, tuvo que “extender” su horario de atención y en vez de atender hasta las 14.00 horas, atendió hasta las 16.00 horas.
Yolanda cuenta que el caos que se vivió en ese centro de abasto se reflejó en fuertes embotellamientos, personas ajetreadas y nerviosas, largas filas y escasez de carne, como de verduras.
Pero no solo los centros de abasto rebalsaron, pues también se vio fila en los bancos y cajeros de la zona central de la ciudad de Tarija.
Intendencia descarta ferias
Frente a las medidas anunciadas por la Gobernación de Tarija, la Alcaldía y el Gobierno Nacional, los centros de abasto en las calles se verán suspendidos y sólo los centros de abasto municipales brindarán atención a la población en los horarios establecidos.
“Las ferias en las calles, de acuerdo a los decretos emanados por la Gobernación y la Alcaldía no pueden realizarse, más aún cuando ya se decretó cuarentena nacional a partir de las 00.00 horas del domingo. Los mercados van a estar abiertos desde las 06.00 hasta las 12.00 horas, incluyendo los espacios que expenden comida, alimentos. Recomendar a la población que lleven sus recipientes para el traslado de comida, no se podrán sentar en las mesas”, expresó el intendente Municipal, Ronald Miranda.
En cuanto al expendio de productos cárnicos de res, pollo y cerdo, el abastecimiento será completamente “normal” en los principales centros de abasto, así también el suministro de verduras, abarrotes y otros.
“Las ferias en las calles no tendrían que haber, incluso la feria de Fátima que se realizó el sábado, solo contó con un 20 por ciento de vendedoras, muy pocas fueron. Esto es para precautelar la salud de las personas, pero de todas maneras, los controles para la manipulación de alimentos y el expendio de los mismos se realizará con normalidad”, puntualizó.
Ferias rebasadas de personas buscando productos
· Mercado Campesino
Al promediar las 14.00 horas, horario dispuesto por la Alcaldía de Tarija para levantar las ferias en las calles, el Mercado Campesino mantuvo la atención a la población frente a la necesidad de abastecimiento.
· Prevención
Muchos comerciantes optaron por la utilización de instrumentos preventivos sanitarios como barbijos y guantes de goma; algunas personas también optaron por salir de sus domicilios con los barbijos con el fin de evitar la transmisión de cualquier tipo de enfermedad viral.
A principios de esta semana, Bolivia ya había cerrado sus fronteras y suspendido todos los vuelos internacionales. Frente a estas medidas algunas personas en Tarija se anticiparon a este último anuncio y tomaron sus previsiones para abastecerse de ciertos productos. Sin embargo, a la mayoría la determinación les tomó por sorpresa.
La feria de Villa Fátima amanecía “casi normal”, salvo la ausencia de algunas vendedoras, más aún, al promediar las nueve de la mañana la tensión comenzó a subir, los puestos comenzaron a llenarse y las largas filas se hicieron presentes. El rumor de una cuarentena total se apoderó del ambiente.
Ya a las diez y media el nerviosismo se hizo presente, los compradores se agolpaban en los puestos y los precios de los productos comenzaron a subir, salvo algunas honrosas excepciones.
La señora Carmen dijo que muchos alimentos no estuvieron a disposición de la población y otros se vendían con “altos” precios, esto al promediar las once de la mañana.
“Buscaba harina y se acabó, verdura también no se encuentra nada, quise comprar papa y no había ni para la muestra. Encontré un vendedor que me ofreció en 30 bolivianos una arroba de una variedad pequeña pero es caro”, lamentó.
Más aún, hubo personas que tomaron sus previsiones y madrugaron a hacer sus compras. Es el caso del señor Carlos, quien visitó este centro de abasto a las 08.00 horas y pudo encontrar “casi todo”, a excepción de un producto “elemental”, los huevos.
“Me vine temprano para comprar, pero no encontré varios productos elementales como huevos, hubo muy pocas vendedoras al parecer por la cuarentena”, indicó.
Al promediar las 11.00 horas, los comerciantes de este centro de abasto no tenían prácticamente nada para vender y algunas compradoras, al igual que Carmen, criticaron que muchos precios fueron elevados por la situación.
Por otra parte, el principal centro de abasto de la ciudad, el Mercado Campesino, tuvo que “extender” su horario de atención y en vez de atender hasta las 14.00 horas, atendió hasta las 16.00 horas.
Yolanda cuenta que el caos que se vivió en ese centro de abasto se reflejó en fuertes embotellamientos, personas ajetreadas y nerviosas, largas filas y escasez de carne, como de verduras.
Pero no solo los centros de abasto rebalsaron, pues también se vio fila en los bancos y cajeros de la zona central de la ciudad de Tarija.
Intendencia descarta ferias
Frente a las medidas anunciadas por la Gobernación de Tarija, la Alcaldía y el Gobierno Nacional, los centros de abasto en las calles se verán suspendidos y sólo los centros de abasto municipales brindarán atención a la población en los horarios establecidos.
“Las ferias en las calles, de acuerdo a los decretos emanados por la Gobernación y la Alcaldía no pueden realizarse, más aún cuando ya se decretó cuarentena nacional a partir de las 00.00 horas del domingo. Los mercados van a estar abiertos desde las 06.00 hasta las 12.00 horas, incluyendo los espacios que expenden comida, alimentos. Recomendar a la población que lleven sus recipientes para el traslado de comida, no se podrán sentar en las mesas”, expresó el intendente Municipal, Ronald Miranda.
En cuanto al expendio de productos cárnicos de res, pollo y cerdo, el abastecimiento será completamente “normal” en los principales centros de abasto, así también el suministro de verduras, abarrotes y otros.
“Las ferias en las calles no tendrían que haber, incluso la feria de Fátima que se realizó el sábado, solo contó con un 20 por ciento de vendedoras, muy pocas fueron. Esto es para precautelar la salud de las personas, pero de todas maneras, los controles para la manipulación de alimentos y el expendio de los mismos se realizará con normalidad”, puntualizó.
Ferias rebasadas de personas buscando productos
· Mercado Campesino
Al promediar las 14.00 horas, horario dispuesto por la Alcaldía de Tarija para levantar las ferias en las calles, el Mercado Campesino mantuvo la atención a la población frente a la necesidad de abastecimiento.
· Prevención
Muchos comerciantes optaron por la utilización de instrumentos preventivos sanitarios como barbijos y guantes de goma; algunas personas también optaron por salir de sus domicilios con los barbijos con el fin de evitar la transmisión de cualquier tipo de enfermedad viral.