Venta de ajo no supera el costo de la producción
El alcalde de El Puente, Hugo Girón, informó el lunes que los productores de ajo de la zona alta del departamento de Tarija no pueden cubrir la hoja de costo de producción por el bajo precio de ese producto. “Estamos hablando que debemos vender mínimo en 300 bolivianos el quintal para...



El alcalde de El Puente, Hugo Girón, informó el lunes que los productores de ajo de la zona alta del departamento de Tarija no pueden cubrir la hoja de costo de producción por el bajo precio de ese producto.
“Estamos hablando que debemos vender mínimo en 300 bolivianos el quintal para cubrir la hoja de costo, pero a la fecha ya hemos hecho el lanzamiento de nuestras guías de movimiento, pero no está dando resultados, porque los precios están debajo de los 200 bolivianos, por ello nuestros productores están muy preocupados”, dijo a la ABI.
Agregó que según la Aduana Nacional y el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando, en el país también se comercializa ajo de Perú y la Argentina, que ingresa legalmente al país.
“Creemos que esos productores deben ser empresarios grandes, por eso a ellos les resulta traer de otros países para vender a menos de 200 bolivianos el quintal. En este momento el ajo más grande, de mayor calidad, están pagando 200 bolivianos el quintal y nos indican que el ajo que entra de otros países está por los 180 bolivianos”, agregó.
Añadió que en esa región del departamento de Tarija existen 800 productores de ajo, que en la última cosecha sacarán al mercado más de 50.000 quintales.
Cabe recordar que el pasado año, el dirigente de los productores de ajo, Ramiro Segovia, apuntó al contrabando de ese producto como el principal problema que evita que se expandan los mercados.
Por esa razón, ese sector pidió al Gobierno nacional que se restrinja la importación de ajo al mercado nacional, pero su demanda no tuvo una respuesta positiva de parte de las autoridades.
“Por eso estamos en emergencia”, agregó. En 2018 la producción de ajo superó los 70.000 quintales. “El ajo nosotros de acuerdo a nuestra hoja de costo deberíamos vender a 500 bolivianos el quintal, pero ahorita está en 250 y 300 el quintal, pero ni así se puede vender por el tema del contrabando”, agregó Segovia.
Según el dirigente, al menos 2.000 familias productoras son afectadas por el ajo de contrabando que ingresa al país, especialmente de Perú y de la Argentina.
“Estamos hablando que debemos vender mínimo en 300 bolivianos el quintal para cubrir la hoja de costo, pero a la fecha ya hemos hecho el lanzamiento de nuestras guías de movimiento, pero no está dando resultados, porque los precios están debajo de los 200 bolivianos, por ello nuestros productores están muy preocupados”, dijo a la ABI.
Agregó que según la Aduana Nacional y el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando, en el país también se comercializa ajo de Perú y la Argentina, que ingresa legalmente al país.
“Creemos que esos productores deben ser empresarios grandes, por eso a ellos les resulta traer de otros países para vender a menos de 200 bolivianos el quintal. En este momento el ajo más grande, de mayor calidad, están pagando 200 bolivianos el quintal y nos indican que el ajo que entra de otros países está por los 180 bolivianos”, agregó.
Añadió que en esa región del departamento de Tarija existen 800 productores de ajo, que en la última cosecha sacarán al mercado más de 50.000 quintales.
Cabe recordar que el pasado año, el dirigente de los productores de ajo, Ramiro Segovia, apuntó al contrabando de ese producto como el principal problema que evita que se expandan los mercados.
Por esa razón, ese sector pidió al Gobierno nacional que se restrinja la importación de ajo al mercado nacional, pero su demanda no tuvo una respuesta positiva de parte de las autoridades.
“Por eso estamos en emergencia”, agregó. En 2018 la producción de ajo superó los 70.000 quintales. “El ajo nosotros de acuerdo a nuestra hoja de costo deberíamos vender a 500 bolivianos el quintal, pero ahorita está en 250 y 300 el quintal, pero ni así se puede vender por el tema del contrabando”, agregó Segovia.
Según el dirigente, al menos 2.000 familias productoras son afectadas por el ajo de contrabando que ingresa al país, especialmente de Perú y de la Argentina.