Josiany Ricard, la sirena amazónica que perdió el miedo a las cámaras
De Guayaramerín a los escenarios de Santa Cruz, la nutricionista devenida modelo fitness reconstruyó su cuerpo, hizo de su característica voz un sello propio, y se mueve entre trofeos y la fe que la sostiene.
En 2015, una adolescente de Guayaramerín pegaba fotos de graffitis en su Instagram: “No tengo fuerzas para rendirme”, decía uno de ellos, garabateado en alguna pared de la ciudad fronteriza con Brasil. Nueve años después, esa misma cuenta reflejaría la respuesta a esa frase, esta vez en portugués: “Evolua tanto que os outros precisarão conhecer você de novo”. Entre ambas publicaciones hay un cuerpo distinto, una carrera de nutrición terminada y seis campeonatos departamentales de fisicoculturismo, hasta llegar al título nacional IFBB de 2022, en Oruro.
Josiany Mary Ricard Pereira, la “Sirena Amazónica”, como atestigua en sus fotos, habla con una voz grave, poco común, que quizá el fitness y la vida le dieron como sello. Su camino no fue lineal, pues pasó por lograr un cuerpo hipermusculado, casi hostil, hasta que el modelaje, dice, le devolvió la feminidad que el fitness competitivo le había quitado casi sin darse cuenta.
Ella es mujer de pocas palabras. Responde corto, sin vueltas, y cuando explica por qué dejó de temerle a las cámaras, dice que “cuando uno cree que algo no es para uno, no lo intenta”. Ese salto desde la nutrición clínica al modelaje fitness, vía la invitación de Diego Guillén a Miss Bolivian Tropic 2026, no le pesa como contradicción, sino como continuidad: “Todo es cuerpo, mente y espíritu”, dice, como principio profesional.
En el certamen no ganó la corona, sino la medalla a Mejor Amiga, algo que valora como un propósito en sí mismo: que ninguna mujer le diga a otra que no puede. Detrás de las fotos de pasarela, su perfil guarda una vida de amistad, de goce, con sus dos chihuahuas, Aiko y Princesita, una sobrina a la que llama “mi princesa Rihanita”, y vacaciones familiares bien merecidas.
Ahora ensaya pasarela para Bolivia Lujo Moda, en Fexpocruz, con el objetivo concreto de mostrar un cuerpo tonificado que hable de bienestar, no de estética. Su plan a cinco años no es una corona, sino estar en el sitio desde el cual pueda decir a otras chicas de pueblos como el suyo que sí pueden.








